¿Siguen siendo grandes los partidos tradicionales colombianos? Un análisis histórico
Los partidos Liberal y Conservador continúan siendo denominados como "los grandes partidos" en el discurso político colombiano, a pesar de que su protagonismo histórico ha sido ampliamente documentado en la literatura académica. Sin embargo, existe una notable carencia de monografías especializadas que puedan conformar un cuerpo historiográfico sólido y completo sobre estas instituciones políticas fundamentales.
El problema del lenguaje político
La evolución política de Colombia ha desbordado desde hace tiempo el lenguaje tradicional utilizado para su análisis. Este desfase conceptual no es novedoso, pero sigue siendo relevante para comprender las dinámicas políticas contemporáneas. Los partidos tradicionales han sido protagonistas de la política nacional durante casi dos siglos, lo que justifica su calificación como "tradicionales", pero ¿qué tan significativos son realmente hoy en día?
La pregunta central que debemos plantearnos es: ¿cuánta tradición conservan realmente estas instituciones políticas y cómo debemos registrarlas en los análisis sobre sus actividades contemporáneas?
Vacíos historiográficos sorprendentes
Dado el enorme significado que los partidos Liberal y Conservador han tenido en la vida colombiana desde mediados del siglo XIX, cualquier observador esperaría encontrar una abundante producción académica sobre sus orígenes, desarrollos, organizaciones, disputas internas y comportamiento tanto en el poder como en la oposición. Sin embargo, esta expectativa choca con una realidad diferente.
Si bien existen trabajos valiosos sobre el tema, y el protagonismo de los partidos abunda en la literatura política general, faltan monografías especializadas que puedan constituir un cuerpo historiográfico sólido y sistemático. Esta ausencia relativa de estudios profundos ha permitido que se arraiguen conceptos que hacen poca justicia a la complejidad histórica de los partidos colombianos.
El mito del bipartidismo bicentenario
Uno de los conceptos más problemáticos que se ha consolidado es el del "bipartidismo" casi bicentenario. La realidad histórica es mucho más compleja: los partidos Liberal y Conservador nacieron oficialmente a mediados del siglo XIX durante la campaña que llevó al poder a José Hilario López, pero en esa contienda política participaron más de dos partidos.
Las sucesivas escisiones dieron lugar a nuevos partidos políticos, algunos de los cuales incluso llegaron al poder. Partidos como los independientes, nacionales y republicanos han sido relegados por la historiografía tradicional a la categoría de simples "facciones" liberales o conservadoras, cuando en realidad representaron corrientes políticas diferenciadas.
Si existió una "época dorada" del bipartidismo colombiano, esta fue relativamente breve, concentrándose principalmente entre las décadas de 1920 y 1940, mucho menos extensa de lo que comúnmente se supone.
El Frente Nacional y sus complejidades
Al mencionar el Frente Nacional, es necesario revisar las primeras 27 páginas del clásico trabajo de Mario Latorre "Elecciones y partidos en Colombia" (1974), donde se documentan cinco convenciones de lo que funcionaban como partidos distintos, casi todos operando bajo la fachada bipartidista. Curiosamente, el mismo Latorre reforzó al final de su texto el lenguaje del "bipartidismo", contradiciendo en cierta medida las evidencias presentadas en su relato inicial.
En las décadas subsiguientes, los partidos experimentaron fragmentaciones territoriales significativas que, sin embargo, seguían cubriéndose bajo sus respectivos "paraguas" partidistas. Como señaló agudamente el politólogo italiano Giovanni Sartori: "Si eso era 'bipartidismo', entonces yo no sé qué es bipartidismo".
La necesidad de un nuevo lenguaje político
En su famoso libro "La democracia en América", Alexis de Tocqueville observó que, ante nuevas realidades políticas, era necesario inventar un nuevo lenguaje. Esta habría sido una lección sabia para Colombia, donde en buena medida los conceptos políticos siguieron a la zaga de los desarrollos reales.
Mientras el Frente Nacional se abría paso en la escena política, en el discurso académico se insistía en la persistencia de un sistema cerrado. A pesar de una oleada de reformas políticas, solo se hablaba de "sociedad bloqueada", demostrando cómo el lenguaje analítico no lograba capturar la complejidad de los cambios institucionales.
Conclusiones: más allá de la nostalgia
Toda esta discusión forma parte hoy de la historia política colombiana, una historia que los llamados "grandes partidos", supuestamente dominantes y victoriosos, nunca escribieron de manera completa y sistemática. Este análisis no constituye un llamado nostálgico por los partidos tradicionales, sino más bien el reconocimiento de la necesidad urgente de encontrar nuevas herramientas conceptuales para entender las novedades políticas de nuestro tiempo.
La evolución del sistema político colombiano requiere de un examen más matizado que supere las categorías simplistas del pasado. Los partidos Liberal y Conservador siguen siendo actores relevantes, pero su lugar en el espectro político contemporáneo merece ser analizado con instrumentos conceptuales actualizados que reflejen adecuadamente las transformaciones institucionales de las últimas décadas.