Trump justifica aranceles con supuesta crisis de pagos que economistas cuestionan
Trump usa crisis de pagos para aranceles que economistas cuestionan

Trump apela a ley de 1974 para sostener ofensiva arancelaria con argumento de crisis de pagos

El presidente estadounidense Donald Trump ha desatado una nueva controversia comercial al imponer aranceles globales invocando una supuesta crisis de balanza de pagos que la mayoría de economistas y los mercados financieros no reconocen. La medida, anunciada mediante orden ejecutiva el viernes, utiliza la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una disposición que permite a los presidentes establecer aranceles por hasta 150 días en situaciones de "problemas fundamentales de pagos internacionales".

Argumento económico cuestionado por expertos

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió los nuevos aranceles en entrevistas con CNN y Fox News, describiéndolos como un puente temporal de cinco meses mientras se realizan estudios sobre otras autoridades arancelarias. Sin embargo, Bessent evitó afirmar explícitamente que existiera una crisis de pagos específica que justificara la medida.

La orden ejecutiva de Trump señala el déficit comercial estadounidense y otros flujos financieros como evidencia de déficits "grandes y graves" en la balanza de pagos. Particularmente, menciona una posición de inversión internacional neta negativa de 26 billones de dólares. Lo que la administración no menciona es que sus propias políticas podrían empeorar esta cifra, según expertos.

Economistas desmienten la existencia de crisis

Numerosos economistas han salido a cuestionar la premisa fundamental de Trump:

  • Gita Gopinath, ex primera subdirectora gerente del FMI, declaró: "Usando mi (ex) sombrero del FMI, diré que Estados Unidos no tiene un problema fundamental de pagos internacionales".
  • Jay Shambaugh, ex alto funcionario del Tesoro durante la administración Biden, señaló que no hay evidencia de crisis: "Esa sería una situación en la que no entraría suficiente dinero al país para equilibrar todo aquello que genera salidas de dinero".
  • Mark Sobel, otro ex funcionario del Tesoro, argumentó que la premisa se basa en una visión anticuada de la economía y que Trump debería preocuparse más por las perspectivas fiscales.

Precedente histórico y desafíos legales

La última vez que un presidente estadounidense impuso aranceles para abordar problemas de balanza de pagos fue en 1971, cuando Richard Nixon introdujo un arancel del 10% que duró solo unos meses. Curiosamente, la Sección 122 fue creada precisamente como respuesta a los aranceles de Nixon, para establecer límites a futuros presidentes.

Los nuevos aranceles de Trump probablemente enfrentarán múltiples desafíos:

  1. Desafíos legales: Expertos anticipan que la medida terminará nuevamente ante la Corte Suprema.
  2. Cuestionamiento en la OMC: Podría llevar a que el FMI decida si Estados Unidos realmente enfrenta una crisis justificable.
  3. Inconsistencias internas: Los propios abogados de la administración Trump argumentaron el año pasado que la Sección 122 no era apropiada para abordar déficits comerciales.

Impacto en mercados y comercio global

La renovada incertidumbre sobre la política comercial de Trump ya mostró efectos inmediatos: tanto el dólar como los futuros de acciones estadounidenses cayeron el lunes. Expertos advierten que los aranceles probablemente generarán volatilidad en las cifras comerciales, ya que los importadores intentarán programar sus compras para evitar los gravámenes.

Brad Setser, ex funcionario del Tesoro ahora en el Consejo de Relaciones Exteriores, ofreció una perspectiva matizada: mientras reconoce que el déficit de cuenta corriente de Estados Unidos (3%-4% del PIB) es "grande y serio", cuestiona si esto constituye "problemas fundamentales de pagos internacionales". Setser predice que el litigio probablemente durará más que los 150 días que los aranceles están autorizados a permanecer en vigor.

La medida de Trump representa así no solo una escalada en las tensiones comerciales globales, sino también un experimento legal y económico cuyas consecuencias podrían extenderse mucho más allá del período de cinco meses inicialmente contemplado.