Paloma Valencia denuncia intimidaciones a su equipo en el Cauca
La candidata presidencial Paloma Valencia advirtió sobre el riesgo que corre su equipo de campaña tras sufrir intimidaciones en el suroccidente del país. Desde Cali, denunció una serie de amenazas y persecuciones contra integrantes de su campaña en el departamento del Cauca, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en la región.
Valencia aseguró que, después de una visita a Popayán, percibió un ambiente de miedo entre la ciudadanía. Según relató, “integrantes cercanos de su campaña —provenientes de distintos sectores— están siendo perseguidos por desconocidos que se movilizan en carros y motocicletas”. De acuerdo con su denuncia, estas personas no solo realizan seguimientos, sino que también toman fotografías y profieren amenazas directas. “Les dicen que los van a matar”, afirmó la candidata al describir la situación que enfrenta su equipo en la región.
La aspirante vinculó estos hechos con el accionar de grupos armados ilegales como las disidencias de las FARC y el ELN, a quienes responsabilizó de la violencia reciente en el suroccidente colombiano. En su intervención, también cuestionó el discurso de sectores afines al Gobierno Nacional frente a la situación de orden público, señalando que se estaría desvirtuando la responsabilidad de los grupos armados en los ataques registrados durante el fin de semana.
Además, Valencia anunció que emprenderá acciones legales frente a declaraciones que, según dijo, buscan atribuir responsabilidades de la violencia a sectores de oposición. “No vamos a permitir que se le diga a los colombianos que es el uribismo el que está generando el terrorismo”, expresó. Sobre su seguridad personal, la candidata reconoció no sentirse completamente segura, aunque aseguró que cuenta con el acompañamiento de la Policía Nacional.
La situación de seguridad en el suroccidente colombiano ha sido motivo de creciente preocupación, con múltiples incidentes violentos en las últimas semanas. La denuncia de Valencia se suma a un clima de tensión política y social en la región, donde grupos armados continúan desafiando la autoridad del Estado.



