Viuda de senador Miguel Uribe rompe silencio tras seis meses del crimen
Viuda de senador Uribe habla tras seis meses del asesinato

Seis meses después: viuda de senador Uribe rompe el silencio sobre crimen y futuro político

A seis meses del brutal asesinato del senador Miguel Uribe Turbay en Bogotá, su esposa María Claudia Tarazona rompió públicamente su silencio en una entrevista exclusiva con el diario El Tiempo. El crimen, perpetrado en un atentado sicarial que aún investigan las autoridades, dejó una herida profunda en la política colombiana y transformó completamente la vida de su familia.

Un duelo que transforma la identidad

El congresista falleció tras permanecer más de dos meses hospitalizado, luchando por sobrevivir a las graves heridas. Su muerte marcó el cierre de un proceso doloroso que, según su esposa, cambió radicalmente su proyecto personal y político. "Uno nunca quisiera ver a un esposo fallecer. Tampoco un papá a su hijo", afirmó Tarazona con visible emoción.

Recordó que la pérdida no solo significó la ausencia de su compañero de vida, sino también del socio con quien compartió quince años de trabajo político y un propósito común. "Cuando una persona se muere, el duelo no es solamente por la pérdida de la persona, también es por lo que se fue de uno con ella", explicó la viuda.

Reconstruir su identidad ha sido un proceso de "resetear mi vida, arrancar de cero", mientras se concentra en sus hijos y encuentra consuelo en la fe. Este camino de reconstrucción personal ocurre paralelo al seguimiento del caso judicial.

Avances y preocupaciones en la investigación

Sobre el avance de la investigación, Tarazona aseguró que percibe compromiso institucional por parte de las autoridades. Destacó especialmente la actuación de la Fiscalía General de la Nación y las siete capturas realizadas contra presuntos autores materiales vinculados a una banda de sicarios que operaba en la capital.

"Siento que la Fiscalía ha hecho una buena labor y ha habido celeridad en el proceso", manifestó. Según su explicación, el último capturado sería clave para determinar quién dio la orden del crimen, un punto que considera esencial para alcanzar justicia plena.

Sin embargo, expresó preocupación por lo que considera interferencias en el debate público. Señaló directamente al presidente Gustavo Petro de "desviar la atención" con declaraciones sobre posibles responsables en el exterior, lo que, a su juicio, complejiza innecesariamente el proceso investigativo.

"Espero que no se pierda la cadena y se pueda saber quién dio la orden", añadió con firmeza, insistiendo en que la certeza sobre los autores intelectuales representa la verdadera reparación pendiente para la familia y para la sociedad colombiana.

Un país en crisis y una posibilidad política

Más allá del caso judicial, Tarazona sostuvo que el asesinato de su esposo no produjo el remezón político que esperaba en la conciencia nacional. Aseguró que Colombia atraviesa actualmente un momento crítico en materia de seguridad y libertades fundamentales.

En medio de este panorama complejo, reconoció que ha recibido propuestas concretas para integrar una fórmula vicepresidencial en futuras contiendas electorales. Aunque durante años rechazó aparecer en un tarjetón, esta vez dejó abierta la posibilidad con condiciones específicas.

"Si hay alguna posibilidad de que mi nombre pueda ayudar a salvar a Colombia y recuperar la democracia, lo pensaría", declaró con determinación. Incluso ante la pregunta directa sobre si consideraría participar en las próximas elecciones, respondió sin titubeos: "Incluso para estas elecciones".

Sin embargo, condicionó cualquier decisión final a un escenario concreto y, especialmente, a la identidad del eventual candidato presidencial. "Estamos en un país donde la democracia está en juego, donde no hay libertad y las personas están con miedo", afirmó con preocupación.

Críticas al clima político actual

Tarazona también lanzó críticas directas al clima político que percibe en el país actualmente. Considera que Colombia está fracturada por "dos extremos" y advirtió que el populismo —sin distinción ideológica— representa un riesgo grave para la estabilidad democrática.

Al referirse a nombres propios, cuestionó específicamente las posturas de los políticos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, a quienes señaló como expresiones claras de ese fenómeno populista que tanto preocupa. "No importa si son de izquierda o de derecha, el populismo realmente es lo mismo", concluyó con firmeza.

La viuda del senador asesinado mencionó hechos recientes de violencia contra figuras públicas y sostuvo que actualmente "no está garantizada ni la vida, ni la libertad, ni la democracia" en el territorio nacional. Sus palabras reflejan la profunda preocupación de quien vivió directamente la violencia política y teme por el futuro del país.