José Manuel Restrepo, economista de 55 años, pasará de dirigir universidades y opinar sobre economía en medios a ocupar la Vicepresidencia de Colombia, tras el ajustado triunfo de Abelardo De La Espriella en el conteo preliminar de las elecciones presidenciales. Su designación lo perfila como la principal ficha técnica y económica del futuro Gobierno.
De la academia al centro del poder político
Restrepo, quien hasta hace meses era rector de la Universidad EIA y columnista habitual, sorprendió al sumarse a la campaña de De La Espriella. Su trayectoria incluye la dirección del CESA, la Universidad del Rosario y la Universidad EIA, así como los cargos de ministro de Comercio y ministro de Hacienda durante el gobierno de Iván Duque. Católico practicante, casado y padre de tres hijos, quienes lo conocen destacan su capacidad para construir consensos, un rasgo que contrasta con el estilo confrontacional del presidente electo.
En la década de 2000, Restrepo recibió reconocimientos como uno de los ejecutivos jóvenes más sobresalientes de Colombia. Durante años fue habitual verlo desplazarse en transporte público hacia sus actividades académicas, incluso cuando dirigía universidades privadas de prestigio.
El origen inesperado de la fórmula vicepresidencial
Su llegada a la fórmula presidencial ocurrió de manera espontánea durante una cena en Barranquilla. Según ha contado, desconocía que De La Espriella tenía previsto ofrecerle esa noche la candidatura a la Vicepresidencia, pues hasta entonces habían coincidido apenas en unas pocas ocasiones. "Yo me sumo a esta campaña pudiendo no hacerlo porque yo estaba en el mundo académico tranquilamente", dijo en una entrevista con EFE antes de la primera vuelta presidencial. En esa conversación explicó que veía un riesgo para la democracia colombiana si la izquierda permanecía en el poder.
Ese origen inesperado terminó siendo una de las decisiones más estratégicas de la campaña. De La Espriella, identificado con una línea política de derecha dura, encontró en Restrepo un complemento técnico para enviar señales de confianza a empresarios, inversionistas y sectores moderados.
El escudero económico del nuevo Gobierno
Más que un vicepresidente protocolario, Restrepo perfila un papel central en el Gobierno que comenzaría el próximo 7 de agosto. "Me va a corresponder asumir el rol protagónico de conectar la política local con la política internacional", explicó a EFE al describir sus funciones. Su tarea estaría concentrada en tender puentes entre el frente político interno, el sector empresarial y la comunidad internacional.
Su experiencia como ministro de Comercio y de Hacienda le da credenciales para moverse en ese terreno. También su paso por la academia le permite presentarse como una figura menos ideológica y más orientada a la gestión, un atributo clave en una administración que necesitará construir mayorías, negociar reformas y mantener estabilidad económica.
Un perfil tecnócrata en un gobierno polarizado
La elección de Restrepo habla de las prioridades del eventual gobierno de De La Espriella. En una campaña dominada por debates de seguridad, orden público y confrontación política, la presencia del exministro funcionó como una señal hacia el centro económico del país: empresarios, gremios, universidades y actores internacionales. Si De La Espriella representa el liderazgo político que llevaría a la ultraderecha a la Casa de Nariño, Restrepo encarna el perfil del tecnócrata llamado a aportar experiencia, moderación y credibilidad económica.
Su reto será equilibrar esas credenciales con la intensidad política de un gobierno que llegaría al poder en medio de una alta polarización. El futuro vicepresidente tendría que desempeñar varias funciones al mismo tiempo: ser puente, vocero económico, interlocutor internacional y escudero técnico del presidente. Su influencia dependerá de cuánto margen real le entregue De La Espriella y de la capacidad que tenga para convertir su perfil académico en poder político efectivo.



