El pasado miércoles 25 de junio, el Ministerio de Ambiente envió una carta a la Procuraduría que cambia radicalmente la gestión del cocodrilo del Orinoco en Colombia. En ella, el ministerio informó a la procuradora delegada Adriana Salcedo que, tras nuevas reuniones, definió un plan de trabajo con responsabilidades claras para las entidades del Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero. La carta, firmada por Natalia Ramírez, directora de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, establece que los 127 cocodrilos en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, en Villavicencio, deben ser alimentados por la Universidad Nacional. Los 12 ejemplares en la Universidad de los Llanos y los aproximadamente 180 en el Parque Agroecológico Merecure quedarán a cargo de Cormacarena.
Suspensión de incubación y nuevo inventario
El ministerio ordenó suspender la incubación de huevos hasta evaluar los procesos de reintroducción del caimán llanero a su hábitat natural. Como se reportó anteriormente, la liberación de ejemplares ha sido más lenta que la eclosión, generando hacinamiento en la Estación Roberto Franco. Además, se instruyó a Cormacarena, la Universidad Nacional y el Instituto Alexander von Humboldt a realizar un inventario único de los ejemplares en cautiverio para verificar el número real de animales y tomar decisiones técnicas, sanitarias y jurídicas sobre el Crocodylus intermedius, especie en Peligro Crítico de Extinción.
La falta de precisión sobre la cantidad de cocodrilos en cautiverio ha sido un problema recurrente, especialmente en el Parque Agroecológico Merecure, donde se cree que hay alrededor de 180 ejemplares. Eliana Barrera, administradora del parque, admitió: "La verdad, con certeza, no sé, ya que ellos [la Estación Roberto Franco] hacían los inventarios. La Universidad tenía el encargo de hacerlo. Así que sería irresponsable decir un número". El veterinario Carlos Moreno, director de la Estación durante 2024, añadió que "180 es un número que en algún momento empezó a circular y se fue perpetuando".
El traslado de 104 cocodrilos y los salvoconductos ausentes
Entre el 23 y el 27 de agosto de 2021, se trasladaron 104 cocodrilos desde la Estación Roberto Franco al Parque Merecure. Ricardo Murillo, profesor de la Universidad de los Llanos, describió la operación como "una locura", con jornadas de 7 a.m. a 7 p.m. en las que participaron estudiantes y personal. Sin embargo, no se encontraron los salvoconductos que debió expedir Cormacarena para ese traslado. Mario Vargas, director de la Estación en ese entonces, explicó que, debido a la pandemia, fue imposible expedir salvoconductos, pero aseguró que un funcionario de Cormacarena estuvo presente durante todo el proceso.
Franklin Lozano, biólogo de Cormacarena, afirmó que la Universidad Nacional tenía un "Permiso Marco" de la ANLA que hacía las veces de salvoconducto, pero la ANLA aclaró que ese permiso no cubría actividades con Crocodylus intermedius. "Entre sus lineamientos no se encuentran proyectos relacionados con la especie Crocodylus intermedius", señaló la entidad. Además, la ANLA indicó que actividades como tenencia prolongada, custodia permanente y traslados masivos no son de su competencia, sino de Cormacarena.
Contradicciones y cuentas que no cuadran
Según los registros de Cormacarena, entre 2020 y 2024 ingresaron a Merecure 170 cocodrilos (18 en 2020, 104 en 2021 y 48 en 2023) y salieron 12 (11 liberados y uno fallecido), lo que daría un total de 158 ejemplares. Sin embargo, Carlos Moreno afirmó que realizó dos movilizaciones adicionales: una con 14 ejemplares liberados al río Tomo y otra con 40 llevados desde la Estación a Merecure. Aunque no tiene el salvoconducto para estos 40, mostró un recibo de pago a Cormacarena por $6.200 en octubre de 2024 como evidencia de que se gestionó el permiso. Con estos datos, la cifra se aproximaría a 184, cercana a los 180 mencionados.
El director de Cormacarena, Jhorman Saldaña, ordenó el 29 de mayo a la Universidad Nacional "el restablecimiento inmediato de la dieta de los aproximadamente 180 ejemplares" en Merecure y también ordenó alimentar a los 12 individuos en la Universidad de los Llanos, aunque estos ya habían recibido comida el 4 de mayo. Andrés Felipe Aponte, actual director de la Estación Roberto Franco, no se explica las contradicciones de la autoridad ambiental. Ahora, Cormacarena será la encargada de garantizar la alimentación de los cocodrilos en Merecure y la Universidad de los Llanos.



