El Departamento Nacional de Planeación (DNP) aclaró que el Sisbén no se acaba el 1 de julio, como ha circulado en algunos medios. Lo que ocurre es el inicio de una transición hacia el Registro Universal de Ingresos (RUI), una nueva herramienta que busca mejorar la clasificación de los hogares para la asignación de subsidios y programas sociales.
¿Qué es el Sisbén y cómo funciona actualmente?
El Sisbén es el sistema de clasificación socioeconómica que utiliza el Gobierno para identificar a la población según sus condiciones de vida e ingresos. Actualmente, la base de datos del Sisbén cuenta con aproximadamente 30 millones de personas y es certificada por el DNP, que diseña las encuestas aplicadas por los municipios.
La población se organiza en cuatro grupos: Grupo A (pobreza extrema), Grupo B (pobreza moderada), Grupo C (vulnerables) y Grupo D (no pobres ni vulnerables). Esta clasificación determina la prioridad para acceder a ayudas estatales.
¿El Sisbén desaparece el 1 de julio?
No. El DNP fue categórico: “La respuesta categórica es no; el Sisbén no desaparece, evoluciona”, aseguró la entidad liderada por Natalia Irene Molina. A partir del 1 de julio comienza una nueva etapa con la implementación del RUI, inicialmente en Bogotá. Este modelo no elimina el Sisbén de inmediato, sino que cambia su rol dentro del sistema de focalización.
¿Qué es el Registro Universal de Ingresos (RUI)?
El RUI es una herramienta que centraliza y cruza diferentes bases de datos para estimar los ingresos reales de cada hogar. A diferencia del modelo actual, que se basa principalmente en información autodeclarada, el RUI reúne datos de múltiples fuentes para construir una clasificación socioeconómica más precisa.
La transición comienza en Bogotá el 1 de julio, pero el DNP aclaró que es un proyecto de alcance nacional. La adopción definitiva como único instrumento de focalización del gasto social se espera para el segundo semestre de 2026. La secretaria distrital de Planeación, Úrsula Ablanque Mejía, explicó que la implementación tendrá un periodo de transición de dos años.
¿De dónde provendrá la información del RUI?
El RUI se alimentará de bases de datos de 47 entidades, entre ellas la Dian, la Registraduría Nacional y el Ministerio de Educación. La idea es cruzar distintas fuentes para mejorar la focalización y reducir las limitaciones de los sistemas que dependen solo de datos declarados por los hogares.
¿Qué pasará con las personas ya registradas en el Sisbén?
Quienes ya están en el Sisbén no deben realizar un trámite adicional. La Secretaría de Planeación de Bogotá indicó que lo importante es mantener la información actualizada. “El RUI funcionará como un instrumento que compila diferentes fuentes de información, entre ellas el Sisbén, por lo que es posible que la articulación de estas bases de datos genere cambios en la clasificación actual; dependerá de la información socioeconómica de cada uno de los hogares”, confirmó la entidad.
¿El Sisbén seguirá existiendo?
Sí. El Sisbén se mantendrá como herramienta de recolección de información y base de datos. Sin embargo, cuando el RUI entre en pleno vigor, la clasificación oficial para acceder a la oferta social dependerá exclusivamente del RUI. “El RUI utilizará toda esa información combinada para determinar la nueva clasificación de la población de una manera mucho más precisa. En resumen: el Sisbén se mantiene como herramienta de recolección y base de datos, pero la clasificación oficial para acceder a la oferta social dependerá exclusivamente del RUI”, explicaron desde Planeación Nacional.
¿Podrían cambiar las clasificaciones actuales?
Sí. Al cruzar nuevas fuentes de información, algunos hogares podrían ser clasificados en mejores condiciones socioeconómicas, mientras que otros podrían aparecer con mayor vulnerabilidad. El DNP empezará a calcular ingresos observados y/o presuntivos para construir una clasificación más precisa, que no dependerá únicamente de una encuesta, sino de la combinación de varias fuentes.
¿Las personas podrían perder subsidios automáticamente?
No necesariamente. El Gobierno aclaró que un cambio en la clasificación no implica una pérdida automática de beneficios ni la salida inmediata de programas sociales. Cada programa deberá analizar los impactos de la nueva información y definir sus propios mecanismos de transición antes de tomar decisiones sobre sus beneficiarios. “Es importante enfatizar que el Sisbén es un sistema de clasificación, tal como lo será el RUI cuando se implemente, por lo que, cada programa social en cabeza de la entidad que lo ejecuta definirá sus criterios de ingreso, permanencia y retiro”, señalaron.
¿Quién decidirá si una persona entra, permanece o sale de un subsidio?
La clasificación del RUI será un insumo para focalizar subsidios, pero las decisiones sobre ingreso, permanencia o retiro seguirán en cabeza de cada programa social y de la entidad que lo administre. Esto significa que el RUI ayudará a identificar mejor las condiciones socioeconómicas, pero no reemplazará las reglas específicas de cada subsidio.
¿Cuál es el cambio de fondo?
El cambio principal es que el país pasará de un modelo centrado en el Sisbén como instrumento de clasificación final, a uno en el que el RUI cruzará información de múltiples fuentes para estimar de manera más precisa la situación económica de los hogares. En resumen, el Sisbén evoluciona, no desaparece, y el RUI se perfila como la nueva herramienta de focalización del gasto social.



