Corte Suprema revoca absolución y ordena captura por violación y hurto a menor
La Corte Suprema de Justicia emitió una orden de captura contra un hombre que había sido absuelto previamente por los delitos de acceso carnal violento y hurto calificado. El caso, que data de 2018, involucra a una menor de edad que fue citada bajo falsas promesas laborales y posteriormente agredida sexualmente y despojada de sus pertenencias.
Los hechos del caso que conmocionaron a Bogotá
Todo comenzó cuando el acusado, ofreciendo un empleo en un call center, concertó una cita con la víctima en un establecimiento del sur de Bogotá. Una vez allí, la condujo caminando hacia el lugar donde supuestamente se ubicaba la empresa. Durante el trayecto, el hombre la amenazó con un arma de fuego y le reveló que en realidad sería forzada a ejercer la prostitución.
En ese sitio, el individuo cometió el abuso sexual contra la joven y además le sustrajo sus pertenencias personales. Este grave episodio generó una fuerte reacción por parte del magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Diego Corredor, quien dirigió críticas contundentes al Tribunal Superior de Bogotá por su manejo inicial del caso.
Críticas a sesgos de género en el fallo inicial
El magistrado Corredor señaló que parte del discurso del tribunal estuvo orientado a restar credibilidad al testimonio de la afectada. Según su análisis, el tribunal argumentó que, a pesar de las amenazas iniciales, la víctima decidió seguir al acusado sin solicitar ayuda, lo que llevó a deducciones basadas en prejuicios discriminatorios.
"El tribunal realizó varias deducciones e inferencias soportadas en prejuicios discriminatorios, incorporó sesgos y estereotipos de género bajo falacias argumentativas que configuraron errores por falso raciocinio", afirmó el magistrado Corredor en su pronunciamiento.
La explicación de la Corte sobre la conducta de la víctima
La Corte Suprema explicó que la reacción de la menor de caminar junto a su agresor sin intentar escapar puede entenderse como una respuesta natural al miedo y al shock generado por las amenazas recibidas, y no como una conducta voluntaria o consentida. Este enfoque busca corregir interpretaciones judiciales que pueden revictimizar a quienes sufren agresiones sexuales.
La decisión de la Corte Suprema marca un precedente importante en la lucha contra la violencia de género en el sistema judicial colombiano, subrayando la necesidad de evaluar los testimonios de las víctimas sin caer en estereotipos que minimicen la gravedad de los delitos.



