Defensa de Hashim Thaci cuestiona contradicciones en caso por crímenes de guerra en Kosovo
Defensa de Thaci cuestiona contradicciones en caso por crímenes de guerra

Defensa de Hashim Thaci desmonta acusaciones por crímenes de guerra ante tribunal internacional

La defensa del expresidente kosovar Hashim Thaci presentó este miércoles sus alegatos finales ante el Tribunal Especial para Kosovo (TEK), sosteniendo que la Fiscalía ha incurrido en "contradicciones fundamentales" y no ha logrado demostrar la existencia de un supuesto "plan criminal" dentro del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK).

Incoherencias en la acusación según la defensa

El abogado defensor Luka Misetic calificó el caso como "internamente incoherente" y argumentó que no existe evidencia creíble de que los comunicados del UCK fueran interpretados como una política para cometer crímenes contra personas consideradas obstáculos para tomar el control de Kosovo. "No había ese control de mando, ni hay prueba creíble", afirmó Misetic durante su intervención.

Thaci, quien siguió la sesión con aspecto serio y utilizando auriculares para la interpretación simultánea, es considerado "inocente" por su defensa de todos los cargos que le imputa la Fiscalía, incluyendo persecución, detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas y asesinatos de opositores. La acusación había solicitado una pena de 45 años de prisión para el expresidente.

Testimonio clave del exjefe del Estado Mayor

La defensa destacó el testimonio de Bislim Zyrapi, exjefe del Estado Mayor del UCK, quien mantiene desde hace dos décadas "una versión consistente" sobre la ausencia de órdenes del Estado Mayor respecto a detenciones hasta finales de noviembre de 1998. Según Zyrapi, esas detenciones eran gestionadas exclusivamente por los comandantes de zona, y confirmó que "no tenía conocimiento de ninguna política del Estado Mayor dirigida contra supuestos colaboradores ni de participación alguna de Hashim Thaci en tal política".

Misetic lamentó que la Fiscalía intente restar valor a esta prueba exculpatoria alegando que Zyrapi "no pertenecía al supuesto círculo interno de los acusados" y que "no tenía la confianza plena de todos los miembros del UCK".

Contradicción central en el argumento fiscal

El letrado identificó lo que denominó "una contradicción central" en el argumento de la Fiscalía: por un lado, sostiene que el UCK tenía un sistema centralizado de mando y control con capacidad de emitir órdenes vinculantes, pero por otro afirma que la supuesta política criminal se comunicaba públicamente a través de medios de comunicación. "Si existiera un plan criminal conjunto, se habría transmitido mediante órdenes internas y comunicaciones directas", argumentó Misetic.

La defensa rechazó además que la existencia de centros de detención pruebe por sí misma un "propósito criminal", y sostuvo que la Fiscalía no ha demostrado que Thaci ejerciera control real sobre las direcciones política y de comunicación del UCK, ni que redactara o supervisara comunicados que sustentaran el supuesto plan.

Contexto del proceso judicial

Los equipos de la Fiscalía y la defensa pronuncian esta semana los alegatos finales en el proceso que enfrenta a Thaci y otros exdirigentes del UCK ante el TEK por crímenes presuntamente cometidos durante y después del conflicto de 1998-1999 en Kosovo. Junto a Thaci, enfrentan cargos:

  • Kadri Veseli, expresidente del Parlamento kosovar y líder del Partido Democrático de Kosovo PDK
  • Rexhep Selimi, jefe del grupo parlamentario opositor Vetevendosje
  • Jakup Krasniqi, presidente del consejo nacional del partido Iniciativa Socialdemócrata

Todos los acusados se han declarado inocentes de todos los cargos. El TEK, aunque integrado en el sistema judicial kosovar, tiene sede en La Haya para proteger a testigos, garantizar la independencia judicial y preservar la integridad de pruebas esenciales.

La defensa cuestionó finalmente cómo un supuesto "plan criminal" podría haber pasado inadvertido para altos funcionarios internacionales, países de la OTAN que intervinieron en 1999, y para el propio jefe del Estado Mayor del UCK, mientras supuestamente se transmitía a niveles inferiores a través de comunicados públicos.