Consejo de Estado ratifica destitución del alcalde de Tunja por inhabilidad contractual
La Sección Quinta del Consejo de Estado ha emitido una decisión definitiva que saca de su cargo al alcalde de Tunja, Mikhail Krasnov, confirmando así la nulidad previamente establecida por el Tribunal Administrativo de Boyacá el 27 de febrero de 2025. Este fallo judicial representa el punto final a un proceso que cuestionaba la legitimidad del mandato del funcionario colombo-ruso.
Contrato con entidad pública como causal de inhabilidad
La investigación judicial determinó que Krasnov estaba impedido para aspirar a la alcaldía debido a que, un año antes de lanzar su campaña electoral, había celebrado un contrato con una entidad pública. En concreto, se evidenció que el 6 de diciembre de 2022, el entonces candidato firmó un acuerdo con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), institución de naturaleza pública.
Este contrato se produjo exactamente un año antes de las elecciones del 29 de octubre de 2023, en las que Krasnov resultó electo. Según la legislación colombiana, esta situación constituye una inhabilidad absoluta para cualquier persona que pretenda acceder a un cargo de alcalde, estableciendo una barrera legal clara contra posibles conflictos de interés.
Fundamentos jurídicos de la decisión
El Consejo de Estado fue contundente en su argumentación, precisando que para configurar la inhabilidad lo determinante era que la entidad contratante tuviera naturaleza pública, independientemente del régimen jurídico aplicable al contrato específico. El alto tribunal consideró plenamente acreditado el interés propio derivado de la contraprestación económica recibida por Krasnov.
Esta interpretación jurídica refuerza el principio de transparencia en la administración pública y establece un precedente importante para futuros casos similares. La decisión subraya que las inhabilidades previstas en la ley buscan preservar la imparcialidad y neutralidad de quienes aspiran a cargos de elección popular.
Contexto personal y político del exalcalde
Mikhail Krasnov, de 45 años, llegó inicialmente a Tunja como parte de un intercambio estudiantil, estableciendo posteriormente vínculos con la comunidad que lo llevaron a participar en la vida política local. Su destitución marca un capítulo significativo en la administración municipal y plantea interrogantes sobre los mecanismos de control previo a las candidaturas.
El caso ha generado amplio debate en la región boyacense sobre los requisitos de idoneidad para aspirar a cargos públicos y la necesidad de fortalecer los sistemas de verificación de inhabilidades antes de las contiendas electorales.



