La millonaria herencia de Jeffrey Epstein: un rompecabezas legal que perdura
Siete años después de la muerte del controvertido magnate financiero Jeffrey Epstein, ocurrida el 10 de agosto de 2019 en una cárcel de Nueva York mientras enfrentaba cargos por tráfico sexual, su legado económico resurge como un tema de intenso debate internacional. La reciente desclasificación de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos no solo ha reavivado las conversaciones sobre su extensa red de contactos en las altas esferas del poder, sino que también ha centrado la atención en el destino final de la considerable fortuna que dejó tras su fallecimiento.
Una fortuna reducida por demandas y compromisos legales
Aunque en su momento de mayor esplendor el patrimonio de Epstein fue estimado en miles de millones de dólares, el valor actual de su herencia se sitúa aproximadamente en 290 millones de dólares, según informes citados por medios estadounidenses de prestigio como The New York Times. Esta cifra representa una reducción significativa respecto al capital que llegó a manejar en vida, debido principalmente a diversos factores que han impactado su patrimonio post mortem.
Entre las causas de esta merma se encuentran: indemnizaciones a víctimas, costas judiciales acumuladas, pago de impuestos pendientes, liquidación de propiedades inmobiliarias de alto valor y procesos civiles que aún continúan su curso legal. Gran parte de sus activos más emblemáticos, incluidas lujosas mansiones en Nueva York, Palm Beach y las Islas Vírgenes, fueron vendidos para cubrir compromisos legales derivados de las múltiples demandas presentadas contra su patrimonio.
Los herederos designados en el fideicomiso
El fideicomiso creado por Epstein antes de su muerte designa a aproximadamente cuarenta beneficiarios, pero la distribución principal concentra la atención en unos pocos nombres clave. La figura que emerge como principal heredera es Karyna Shuliak, su última pareja sentimental, quien según los documentos judiciales podría recibir hasta 100 millones de dólares, además de una porción sustancial del capital restante.
Shuliak, de 36 años, mantuvo una relación cercana con Epstein, al punto que el magnate habría adquirido un anillo de compromiso de 33 quilates con la intención de formalizar su vínculo. Junto a ella, aparecen como beneficiarios de importancia:
- Darren Indyke, abogado de confianza del magnate durante años
- Richard Kahn, asesor fiscal de larga data de Epstein
Ambos, quienes también figuran como ejecutores del fideicomiso, tendrían asignaciones cercanas a los 75 millones de dólares cada uno, lo que ha generado cuestionamientos éticos debido a su estrecha relación profesional con Epstein y su posible conocimiento de sus actividades.
Otros beneficiarios y compensaciones a víctimas
La lista de herederos incluye también a Ghislaine Maxwell, la socialité británica condenada a veinte años de prisión por su papel central en la trama de explotación sexual, y a su hermano, Mark Epstein. A ambos les corresponderían alrededor de 10 millones de dólares según las disposiciones del fideicomiso.
Un aspecto crucial del proceso ha sido la destinación de 170 millones de dólares del patrimonio de Epstein para compensar a las víctimas de sus crímenes, un esfuerzo de reparación que sin embargo sigue siendo objeto de escrutinio y debate sobre su suficiencia y equidad.
Un reparto que enfrenta obstáculos legales
Pese a las cifras estipuladas en el documento fiduciario, la distribución efectiva del dinero no será inmediata ni automática. Según explicó el abogado Daniel Weiner, representante de los sucesores, ningún beneficiario podrá recibir fondos hasta que se cumplan varias condiciones esenciales:
- Se resuelvan todas las demandas pendientes contra el patrimonio
- Se paguen indemnizaciones completas a las víctimas reconocidas
- Se liquiden deudas y obligaciones fiscales restantes
Este proceso podría retrasar el reparto final durante meses o incluso años, añadiendo otra capa de complejidad a un caso ya de por sí enmarañado.
La sombra del escándalo que perdura
La reciente desclasificación de archivos ha vuelto a mencionar a figuras políticas, empresarios influyentes y miembros de casas reales que mantuvieron vínculos sociales con Epstein, generando nuevas tensiones reputacionales en distintos países y reavivando debates sobre la impunidad y las redes de poder.
Siete años después de su muerte, el caso Epstein sigue siendo un símbolo potente de abuso de poder, redes de influencia privilegiada y justicia pendiente. Lejos de cerrarse definitivamente, la disputa por su herencia millonaria se suma a una historia marcada por el escándalo internacional y la reparación aún en proceso para las víctimas, manteniendo viva la controversia en los tribunales y en la opinión pública global.