JEP ratifica que investigará asesinato de Álvaro Gómez Hurtado bajo hipótesis Farc-EP
JEP mantiene investigación de asesinato de Álvaro Gómez Hurtado

JEP mantiene competencia sobre asesinato de Álvaro Gómez Hurtado en línea Farc-EP

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ratificó formalmente que continuará investigando el emblemático asesinato del político conservador Álvaro Gómez Hurtado, ocurrido el 2 de noviembre de 1995 en Bogotá. Esta decisión histórica fue tomada por la Sección de Apelación al resolver el último recurso presentado por la familia del dirigente, quien buscaba retirar el caso del sistema de justicia transicional.

Delimitación clara de competencias judiciales

La JEP estableció de manera precisa que su competencia queda exclusivamente vinculada a la hipótesis de responsabilidad de exintegrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (Farc-EP). Simultáneamente, el tribunal dejó absolutamente claro que esta investigación no bloquea ni limita las acciones de la justicia ordinaria, creando así un precedente importante en la coordinación entre sistemas judiciales.

"La JEP no se queda con todo el caso histórico", explicaron fuentes judiciales. "Se queda específicamente con la parte que se relaciona con personas y hechos que entren en el sistema transicional y, en este expediente particular, con la línea investigativa relacionada con las Farc-EP. Todo lo demás continúa en otra pista judicial completamente separada".

Doble vía investigativa para un crimen emblemático

Esta decisión institucional significa que:

  • La Fiscalía General de la Nación mantiene plena capacidad para avanzar en hipótesis distintas a la guerrilla
  • La Comisión de Investigación y Acusación conserva todas sus facultades para actuar dentro de sus funciones constitucionales
  • La resolución no cierra rutas investigativas, sino que las separa metodológicamente

Contexto histórico del crimen político

Álvaro Gómez Hurtado fue asesinado el 2 de noviembre de 1995 cuando salía de dictar clase en la Universidad Sergio Arboleda en Bogotá. En el ataque armado también perdió la vida su escolta, José del Cristo Huertas Hastamorir. Este hecho criminal no es solo un expediente jurídico, sino un evento político de alto impacto que, casi tres décadas después, sigue sin una verdad judicial completa que responda a todas las preguntas pendientes.

Gómez Hurtado era una figura central del conservatismo colombiano del siglo XX. Hijo del expresidente Laureano Gómez, fue líder del Partido Conservador, fundador del Movimiento de Salvación Nacional, congresista, candidato presidencial en múltiples ocasiones y participante destacado en debates institucionales, incluida la Asamblea Constituyente de 1991. Su asesinato impactó profundamente la política tradicional colombiana y generó un caso cargado de simbolismos, versiones contradictorias y disputas interpretativas.

Las dos líneas investigativas activas

La primera línea, que seguirá desarrollando la JEP, se centra en la hipótesis Farc-EP. El expediente incluye una comunicación conocida en 2020 donde exintegrantes del antiguo Secretariado de las Farc asumieron responsabilidad por el homicidio de Gómez Hurtado, entre otros casos emblemáticos. Este elemento constituye parte fundamental del sustento para que la justicia transicional mantenga el tema dentro de su ámbito competencial específico.

La segunda línea investigativa abarca todas las demás hipótesis. La familia de Gómez Hurtado ha cuestionado consistentemente la versión que involucra exclusivamente a las Farc-EP y ha insistido en la existencia de otras responsabilidades. En este paquete investigativo se incluyen señalamientos públicos que han mencionado al expresidente Ernesto Samper, afirmaciones que él ha rechazado categóricamente en múltiples ocasiones.

Implicaciones prácticas y próximos pasos

La decisión de la JEP no valida ni descarta ninguna de estas rutas alternativas: simplemente establece que no son de su competencia y que la Fiscalía General conserva plena autoridad para desarrollarlas. Lo que está en juego ahora es el ordenamiento procesal del caso histórico.

A partir de este momento, el expediente funcionará como una doble vía judicial paralela:

  1. La JEP se concentrará exclusivamente en probar o desestimar la hipótesis Farc-EP
  2. La justicia ordinaria mantendrá abiertas todas las demás líneas investigativas

En términos prácticos, lo que sigue es menos dramático pero más decisivo: cada jurisdicción responderá por su tramo específico sin posibilidad de esconderse detrás de la otra. Si se producen avances, estos serán necesariamente parciales, pero con una regla institucional clara: el esclarecimiento histórico no depende de un solo escenario judicial, sino de la complementariedad coordinada entre sistemas.