Condena histórica por negligencia médica en Argentina
Un caso que ha conmocionado a la comunidad médica y a la sociedad argentina culminó con una sentencia ejemplarizante contra un profesional de la salud. El anestesiólogo Mauricio Atencio Krause fue condenado a tres años de prisión condicional y a una inhabilitación profesional de diez años por negligencia durante una intervención quirúrgica que resultó en la muerte de Valentín Mercado Toledo, un niño de apenas cuatro años de edad.
Los fatales minutos sin supervisión
Durante la audiencia de sentencia, celebrada el martes 10 de febrero, se revelaron detalles escalofriantes sobre lo ocurrido en el quirófano. El médico, según la investigación fiscal, abandonó la sala de operaciones durante aproximadamente diez minutos para buscar un cargador para su teléfono celular, dejando al paciente sin supervisión anestésica.
En ese crítico intervalo, no se registraron signos vitales esenciales del menor, incluyendo presión arterial y niveles de oxigenación. "Sólo debía observar el monitor o al paciente para advertir lo que estaba ocurriendo", declaró el fiscal Gastón Britos durante el proceso judicial, según reprodujeron medios locales.
Una cirugía considerada de baja complejidad
La tragedia ocurrió durante una intervención programada para corregir una hernia diafragmática en el niño, procedimiento catalogado por los especialistas como de baja complejidad médica. La operación se realizó en la provincia de Río Negro, donde la familia del menor confió en el equipo médico para una recuperación exitosa.
La Fiscalía determinó que existió impericia, negligencia grave y violación flagrante de protocolos básicos de atención anestésica. Las investigaciones confirmaron que el profesional estaba más concentrado en su dispositivo móvil que en el monitoreo del paciente pediátrico.
El devastador impacto familiar
La familia de Valentín Mercado Toledo relató durante el proceso judicial el calvario emocional que vivieron desde el momento de la cirugía. Esperaron durante horas más de lo previsto sin información clara sobre el estado del niño, hasta que finalmente pudieron verlo en terapia intensiva, sedado y conectado a múltiples dispositivos de soporte vital.
"Durante esos días hubo estudios, médicos y todo el tiempo le decían que tenía que estar tranquila, que debía esperar la evolución. Pero sabían lo que había pasado en el quirófano", explicó la defensa legal de la familia durante la audiencia.
El momento más desgarrador llegó cuando la madre, Ariana, escuchó la frase que ningún progenitor debería oír jamás: "Mami, lo vamos a desconectar". Este testimonio conmovió a la sala y reforzó la gravedad de las acciones negligentes del anestesiólogo.
Implicaciones profesionales y sociales
La sentencia establece un precedente significativo en materia de responsabilidad médica en Argentina. La inhabilitación profesional de diez años significa que el doctor Atencio Krause no podrá ejercer su especialidad durante una década completa, además de cumplir con la pena condicional de tres años de prisión.
Este caso ha generado un intenso debate sobre los protocolos de seguridad en quirófanos y la supervisión constante que requieren los pacientes bajo anestesia, especialmente cuando se trata de población pediátrica. La comunidad médica ha reaccionado con preocupación ante este incidente que mancha la reputación del sector.
Las autoridades sanitarias han anunciado que revisarán los procedimientos de monitoreo en salas de operación para prevenir futuras tragedias similares, mientras que organizaciones de derechos del paciente han celebrado la sentencia como un paso hacia una mayor accountability en el sistema de salud.