Pastor condenado a 43 años por violar y secuestrar a su hijastra de 13 años en Caldas
Pastor condenado a 43 años por violar a hijastra en Caldas

Condena histórica para pastor que atacó a su hijastra en Caldas

El Juzgado Segundo Penal del Circuito de Manizales impuso una condena de 43 años y 6 meses de prisión a José Erley Ramírez Garcés, pastor cristiano declarado culpable de acceso carnal violento agravado y secuestro agravado contra su hijastra de 13 años. La sentencia se produce casi un año después de los hechos que conmocionaron al país.

Los hechos que estremecieron a Colombia

En abril del año pasado, la vereda San Andrés, ubicada en los límites entre Chinchiná, Caldas y Santa Rosa de Cabal, Risaralda, fue escenario de un crimen atroz. Ramírez Garcés, quien se desempeñaba como pastor del Ministerio Apostólico del Reino, secuestró y violó a su hijastra de 13 años en una finca rural.

La menor logró escapar el 29 de abril con una soga al cuello, corriendo descalza por campos mientras su agresor la perseguía. Impactantes videos mostraron a la comunidad local interviniendo para rescatarla y golpear al pastor antes de la llegada de las autoridades. En la propiedad se encontraron evidencias de un posible plan para ocultar el cuerpo de la víctima.

Recuperación de la víctima y apoyo institucional

Más allá de la condena penal, el foco actual está en la recuperación de la joven víctima. Según su abogado, Julián Martínez, la menor ha retornado al colegio y actualmente cursa noveno grado.

"La labor conjunta entre el Icbf, las alcaldías de Santa Rosa y Chinchiná, y el colegio ha sido fundamental para que pueda retomar sus actividades y estar en el seno de su hogar", señaló el jurista. Tanto la adolescente como su madre continúan recibiendo tratamiento psicológico especializado para superar las secuelas del trauma.

Falsa invulnerabilidad y perfil criminal

Durante el proceso judicial se reveló que algunos miembros de la congregación que Ramírez dirigía intentaron defenderlo inicialmente, llegando incluso a revictimizar a la madre de la menor. La comunidad religiosa llegó a alegar que los hechos fueron resultado de una "posesión demoniaca", mientras familiares y seguidores pedían la libertad del pastor.

Sin embargo, la contundencia de las pruebas silenció todas las dudas. Expertos en perfiles criminales que analizaron el caso compararon a Ramírez con depredadores seriales por su frialdad y el uso de su posición como "líder espiritual" para ganar confianza y ocultar sus crímenes.

Un precedente judicial importante

La sentencia se logró tras un preacuerdo por los delitos de secuestro y violación a menor de edad. Este caso marca un precedente significativo en la justicia colombiana contra la violencia sexual intrafamiliar, especialmente cuando el agresor ocupa posiciones de autoridad y confianza.

La rápida reacción de la comunidad que rescató a la menor y detuvo al agresor, junto con las evidencias audiovisuales que documentaron parte de los hechos, fueron elementos cruciales para alcanzar esta condena histórica que cierra uno de los casos más impactantes de violencia sexual registrados en el país recientemente.