El Estado colombiano realizó un acto de reconocimiento de responsabilidad internacional por las afectaciones sufridas por el pueblo indígena U'wa, en cumplimiento de la histórica condena emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2024. La ceremonia se llevó a cabo el 14 de mayo en el municipio de Cubará, Boyacá, considerado el principal centro cultural y espiritual de esta comunidad, reconocida por su defensa de la Sierra Nevada del Cocuy.
Disculpas públicas y compromisos
El presidente Gustavo Petro declaró: "El gobierno aquí se compromete, no solo a pedir perdón ante ustedes, sino a reconocer la responsabilidad de los gobiernos y del Estado con acciones que violentaron al pueblo U'wa, y a adelantar lo que pueda adelantar de la sentencia de la Corte Interamericana. Además, tiene que convocar al país para defender los derechos establecidos en la Constitución de 1991". El mandatario habló desde uno de los coliseos del municipio boyacense, que colinda con Venezuela y está a pocos kilómetros de Saravena, Arauca.
Petro fue convocado como jefe de Estado para reconocer públicamente las acciones y omisiones que han generado violencia contra el pueblo U'wa, víctimas del conflicto por el territorio y de actividades extractivas en inmediaciones de sus resguardos. Los U'wa han rechazado históricamente la extracción de gas y petróleo. Sin embargo, en su territorio, gobiernos pasados permitieron la construcción de infraestructuras como el campo de gas Gibraltar, que abastece a los Santanderes, y el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el más importante del país.
Petróleo: la sangre de la tierra
Para el presidente Petro, "no se debe extraer más petróleo en ninguna parte del mundo. El Estado en general ha violado el derecho de la comunidad U'wa a la consulta en proyectos petroleros como el oleoducto Caño Limón-Coveñas y el intento de explotación de petróleo en sus tierras. También el Estado ha venido incumpliendo en la protección de los diferentes resguardos y el espacio vital para la protección de la cultura y autonomía de su pueblo".
Una de las órdenes de la Corte Interamericana, tras conocer un proceso iniciado hace décadas por la comunidad y que primero pasó por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es que los U'wa puedan coadministrar el Parque Nacional Natural Nevado del Cocuy. La sierra nevada es una deidad ancestral del pueblo indígena, de nombre Zizuma, que ha sido violentada por actividades turísticas, a pesar de que los U'wa han intentado proteger la zona incluso antes de que Colombia se constituyera como República.
Coadministración del parque
Petro instruyó: "Le solicito a las autoridades aquí presentes tomar nota de los puntos que tienen que ver con la sentencia, que se refieren al traslape entre tierras del parque y el resguardo, y que se refieren a la administración del parque mismo. Debería haber una coadministración del parque, como en el Tayrona. Se debe admitir a las autoridades indígenas en la administración del parque. Que sea con la gente del territorio".
Por su parte, la líderesa indígena Daris Cristancho manifestó: "Hoy las palabras del Estado no borran el sufrimiento vivido. El desconocimiento y la violencia sobre nuestro territorio. Sin embargo, este momento representa la verdad que durante mucho tiempo quisieron callar. Que nuestra lucha siempre fue justa, que tenemos la razón y que la defensa de la vida no debe ser motivo de persecución. La palabra tiene valor. La verdadera reparación no puede quedarse en un acto simbólico, porque la justicia exige hechos concretos. Garantías reales de no repetición".
Y agregó: "Este momento también es memoria viva y la prueba de que la lucha de nuestros ancestros fue en vano. Seguiremos cuidando este territorio, defendiendo nuestra cultura y caminando con la fuerza espiritual que nos ha mantenido unidos como Nación U'wa. Que esta palabra quede sembrada en nuestro territorio. Seguiremos defendiendo la vida para las nuevas generaciones que vendrán".
El expediente internacional U'wa
Este es el primer caso de una comunidad indígena colombiana que llega hasta la Corte IDH y obtiene una sentencia favorable por violaciones relacionadas con sus derechos territoriales, culturales y ambientales. El fallo reconoció décadas de afectaciones derivadas de proyectos extractivos, petroleros y turísticos desarrollados en territorios ancestrales del pueblo U'wa.
El pueblo U'wa, asentado entre Boyacá, Arauca, Casanare, Santander y Norte de Santander, ha sostenido durante más de dos décadas una batalla judicial y política para proteger su territorio ancestral y su cosmovisión espiritual. Consideran que el petróleo es la sangre de la tierra, por lo que se opusieron históricamente a proyectos como el bloque Samoré y la planta de gas Gibraltar, al considerar que ponían en riesgo sus fuentes hídricas, su cultura y sus sitios sagrados.
Históricamente se han opuesto a infraestructuras como el oleoducto Caño Limón-Coveñas, que ha traído la presencia de actores armados que intimidan a la comunidad y dañan los recursos naturales con explosiones periódicas.
Medidas de reparación pendientes
La sentencia de la Corte Interamericana ordenó al Estado colombiano adelantar varias medidas de reparación integral para el pueblo indígena. Entre ellas se encuentran el saneamiento y delimitación del Resguardo Unido U'wa y del resguardo Kuita, además de la clarificación de títulos coloniales relacionados con el territorio ancestral de la comunidad.
El tribunal internacional también exigió garantizar la participación de los U'wa en la administración y conservación del Parque Nacional Natural El Cocuy, respetando su visión espiritual y cultural sobre el territorio. Con este reconocimiento público, el Estado avanza en una de las reparaciones ordenadas, pero aún quedan pendientes el saneamiento de la tierra y la posibilidad de tener control territorial en El Cocuy, donde han coexistido durante siglos como protectores de la naturaleza.



