Polémica judicial por comentarios sexistas en caso de exniñera de Laura Sarabia
Lo que comenzó como una audiencia rutinaria contra el coronel Carlos Feria, investigado en el caso Marelbys Meza, se transformó en un escándalo judicial cuando el juez a cargo hizo comentarios considerados apología a la violencia de género e intrafamiliar. Las intervenciones durante la diligencia dejaron entrever un lenguaje sexista que perpetúa estereotipos y agresiones contra la mujer, generando críticas generalizadas.
El incidente que desató la controversia
En la tarde del miércoles 18 de febrero, ante el juez 14 penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá, se presentaron las partes para continuar la audiencia de acusación contra los uniformados. Durante los alegatos, la defensa de los acusados cuestionó la competencia de la justicia ordinaria, argumentando que el caso debería estar en la justicia penal militar.
El juez rechazó esta solicitud, señalando que la defensa estaría realizando maniobras dilatorias para lograr una prescripción del caso. Ante la negativa judicial, los abogados defensores intentaron alegar con un tono de voz elevado, lo que provocó fuertes llamados de atención del magistrado.
En el punto más álgido de la discusión, el juez pronunció las palabras que desataron la polémica: "Le voy a solicitar por favor, no vuelva a alzarme la voz en este estrado judicial. No soy su hijo, ni soy su esposa para que usted me hable en ese tono".
Reacciones y críticas en redes sociales
Inmediatamente después de conocerse el incidente, usuarios en redes sociales criticaron duramente la postura del juez, calificando sus comentarios como apología a la violencia de género. Muchos cuestionaron la capacidad del magistrado para llevar casos que involucren a mujeres, abusos y violencia de género.
"Con esta mentalidad después fallan casos de violencia y abuso. Colombia tiene una crisis de machos con toga que urge transformar. Un juez que habla así no debería estar juzgando a nadie", se lee en uno de los comentarios más compartidos en la plataforma X.
Otra usuaria agregó: "Para pedir respeto no se requiere hacer una apología a la violencia intrafamiliar, quienes trabajamos en ese medio sabemos que los jueces actúan con respeto usando los medios que la ley les da para tal fin".
Contexto del caso y antecedentes preocupantes
La polémica adquiere mayor relevancia considerando que el juez está adelantando precisamente el caso de Marelbys Meza, una niñera y trabajadora doméstica que presuntamente fue sometida a acoso y tratos injustos por parte de uniformados en la casa de Laura Sarabia, actual embajadora de Colombia ante Reino Unido.
Este incidente no es aislado en la Rama Judicial colombiana. A mediados de 2025, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca condenó por primera vez a la Rama Judicial por revictimizar a una mujer que había sufrido violencia sexual mediante el uso de lenguaje discriminatorio y ofensivo en sus sentencias.
Ese fallo histórico estableció que el lenguaje judicial puede causar daño, perpetuar estereotipos y violar derechos fundamentales, marcando un precedente importante en la justicia colombiana. La decisión se sustentó en tratados internacionales suscritos por Colombia como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención de Belém do Pará.
Estadísticas alarmantes y llamado a la acción
Según cifras de la Red Nacional de Mujeres, más del 70% de las mujeres víctimas de violencia sexual en Colombia no denuncian por miedo a que no les crean o a ser estigmatizadas durante el proceso judicial. Esta realidad subraya la importancia crítica de transformar las prácticas judiciales.
Para la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ), la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca subraya la necesidad urgente de incorporar el enfoque de género en la justicia. Ana María Rodríguez, directora de la CCJ, destacó en una entrevista reciente: "El lenguaje puede ser una herramienta de violencia institucional. Cuando hablamos de incorporar un lenguaje incluyente y no sexista no se trata de un capricho. El lenguaje construye realidades y puede perpetuar o transformar violencias".
Un problema sistémico que requiere solución inmediata
A pesar del precedente establecido por el tribunal, en los juzgados del país se sigue utilizando lenguaje que descarga responsabilidades en las mujeres de forma violenta y sexista. El debate sobre el enfoque de género en las diligencias judiciales sigue vigente, sin que sean claras las acciones concretas que deberían implementarse para evitar que las violencias contra las mujeres se sigan reproduciendo en la administración de justicia.
Lo ocurrido en la audiencia del caso Marelbys Meza evidencia cómo estas prácticas pueden manifestarse incluso como un "método de defensa" improvisado por autoridades judiciales durante procedimientos formales, lo que representa un grave retroceso en la protección de los derechos de las mujeres en Colombia.