Primera condena en el caso del periodista asesinado Rafael Moreno
El sistema judicial colombiano registra un avance histórico en uno de los casos más emblemáticos contra la libertad de prensa en el país. Edinson Manuel Meza Avilez, conocido por los alias de "40", "el viejo" o "el señor de los números", se convirtió en el primer condenado por su participación en la estructura criminal vinculada al asesinato del periodista Rafael Emiro Moreno, director del medio independiente Voces de Córdoba.
Once años de prisión para el comandante urbano
El Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Montería impuso una condena de 11 años y dos meses de prisión contra Meza Avilez, quien aceptó cargos por los delitos de concierto para delinquir agravado y fabricación, tráfico o porte de armas de fuego. La sentencia representa el primer resultado judicial concreto en el expediente del periodista asesinado en octubre de 2022, cuyo caso trascendió fronteras y motivó la creación del consorcio internacional 'Proyecto Rafael'.
"Él ordena todos los homicidios en Montelíbano. También manda a presionar a todos los negocios de comerciantes que no pagan extorsiones", declaró uno de los testigos durante el proceso judicial, describiendo el poder que ejercía Meza Avilez como comandante urbano del Clan del Golfo en el municipio de Montelíbano.
El rol criminal de 'el señor de los números'
Según la investigación de la Fiscalía, Meza Avilez se integró a la estructura criminal del Clan del Golfo en julio de 2022, apenas tres meses antes del asesinato del periodista Rafael Moreno. Su función principal consistía en dirigir a los llamados "urbanos", quienes le rendían cuentas sobre las actividades delictivas de la organización en varios municipios de Córdoba, incluyendo Puerto Libertador, San José de Uré, Buenavista y Planeta Rica.
La captura del ahora condenado ocurrió en diciembre de 2024, cuando las autoridades le encontraron en su poder una pistola calibre nueve milímetros y una granada de fragmentación. Testimonios clave revelaron que Meza Avilez tenía conocimiento operativo derivado de su anterior pertenencia a las Autodefensas Unidas de Colombia, experiencia que le permitía coordinar acciones criminales con precisión militar.
Limitaciones de la sentencia y pendientes judiciales
A pesar del avance representado por esta condena, la sentencia contra Meza Avilez no aborda específicamente los hechos del asesinato de Rafael Moreno. El fallo se centra exclusivamente en el rol del condenado dentro de la estructura armada del Clan del Golfo, sin establecer conexiones directas con el crimen contra el periodista ni esclarecer los móviles específicos del homicidio.
La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), que acompaña el caso desde sus inicios, ha insistido en que la Fiscalía debe profundizar la investigación sobre el propósito detrás del asesinato. "La aceptación de cargos por parte de Meza Avilez no solo debe ser un avance judicial que favorezca al criminal, también tiene que ser una oportunidad para que este último entregue información crucial", señalaron representantes de la organización defensora de la prensa.
El legado periodístico de Rafael Moreno
Rafael Moreno se había convertido en la voz más contundente del periodismo independiente en Córdoba, dirigiendo Voces de Córdoba, un medio con más de 40.000 seguidores en redes sociales. Su trabajo se caracterizaba por investigaciones sin filtro que involucraban a poderosas familias y líderes políticos regionales, incluyendo denuncias sobre el uso irregular de materiales de cuencas hídricas y asesinatos selectivos atribuidos al Clan del Golfo.
Una semana antes de su asesinato, el periodista había alertado a la organización francesa Forbidden Stories sobre sus investigaciones respecto a presuntas irregularidades cometidas por la familia Calle en el río Uré. Moreno también había señalado ante la Unidad Nacional de Protección (UNP) que un sector del Clan del Golfo estaba molesto con él por haber sido interlocutor entre esa organización criminal y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz en el pasado.
Condiciones especiales de la condena
Debido a que Meza Avilez pertenece a la comunidad indígena Zenú, su defensa judicial logró que fuese enviado al centro alternativo de reflexión espiritual (Carei) del Resguardo Indígena de esa comunidad ancestral, ubicado en Puerto Libertador, Córdoba. Esta medida alternativa de cumplimiento de pena representa una particularidad en el proceso, mientras el condenado deberá pagar los 11 años de prisión impuestos por el juzgado.
El caso continúa abierto, con la expectativa de que nuevas investigaciones puedan establecer los vínculos directos entre la estructura criminal y el asesinato del periodista, así como identificar a los autores intelectuales detrás de este crimen que conmocionó al periodismo colombiano y a la comunidad internacional.
