Argentina aprueba polémica reforma sobre explotación de glaciares para minería
En una decisión que ha generado intenso debate nacional e internacional, el Congreso argentino aprobó en la madrugada del jueves una reforma impulsada por el presidente Javier Milei que permite a las provincias redefinir las áreas de protección de glaciares para facilitar la expansión de la actividad minera.
Votación histórica y división política
La Cámara de Diputados dio sanción definitiva a la modificación de la Ley de Glaciares con 137 votos a favor, 111 en contra y tres abstenciones, tras casi doce horas de intenso debate parlamentario. Esta reforma ya había recibido aprobación previa del Senado durante el mes de febrero, consolidando así un cambio significativo en la política ambiental del país.
El presidente Milei celebró la decisión afirmando que "a partir de ahora, nuestro país vuelve a tener un verdadero federalismo ambiental y una política inteligente y soberana para la explotación de sus recursos". El mandatario ultraliberal argumentó que esta modificación de la ley vigente desde 2010 era esencial para atraer inversiones mineras al país.
Protestas masivas y advertencias ambientales
Mientras se desarrollaba el debate parlamentario, miles de manifestantes se congregaron en las calles argentinas para expresar su rechazo a la reforma. Con consignas como "el agua vale más que el oro" y "los glaciares no se tocan", los activistas ambientales advirtieron sobre los riesgos que esta medida representa para las reservas hídricas del país.
Organizaciones ambientalistas anunciaron que recurrirán a la vía judicial para combatir la reforma, argumentando que agravará la crisis climática y pondrá en peligro ecosistemas frágiles. Enrique Viale, presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, declaró que la reforma "está hecha a medida de grandes mineras transnacionales" y que "pone en peligro el agua del 70% de los argentinos".
Recursos glaciares en riesgo
Según el Inventario Nacional de Glaciares de 2018, Argentina cuenta con aproximadamente 17.000 cuerpos de hielo que superan una hectárea de extensión, incluyendo tanto glaciares descubiertos como glaciares de escombro cubiertos por roca. Estos recursos se concentran principalmente en las provincias andinas del noroeste argentino, precisamente las regiones donde se localizan la mayoría de los proyectos mineros.
Datos del Instituto Argentino de Nivología y Glaciología (IANIGLA) revelan que en esta región los glaciares ya han experimentado una reducción del 17% durante la última década, atribuida principalmente a los efectos del cambio climático. Pablo Villagra, director del IANIGLA, expresó preocupación porque la reforma "desdibuja el rol científico y tecnológico y lo subordina al designio político de las autoridades competentes de cada provincia".
Argumentos a favor y en contra
Los partidarios de la reforma, que incluyen al bloque oficialista y aliados de derecha junto con legisladores de provincias andinas como Mendoza, San Juan, Catamarca y Salta, sostienen que la medida clarificará criterios actualmente "imprecisos" sobre áreas protegidas y devolverá a las provincias la facultad de decidir sobre sus recursos naturales.
El diputado Carlos Jaime Quiroga, representante de San Juan, afirmó que "no debemos caer en la trampa de los antimineros que pretenden oponer minería y ambiente", asegurando que la nueva legislación "permitirá traer progreso y desarrollo a distintas regiones del país".
Por su parte, la oposición argumentó que la reforma es inconstitucional al contradecir tratados internacionales sobre protección ambiental. El diputado Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica afirmó rotundamente que "el sujeto regulado, las mineras, redactaron esta ley, hicieron la conducción del proceso deliberativo".
Implicaciones económicas y ambientales
El gobierno de Milei busca potenciar la capacidad argentina en la explotación de recursos minerales estratégicos como cobre, litio, oro y plata, tomando como referencia el modelo del vecino Chile, principal productor mundial de cobre en la misma cordillera andina. Según proyecciones del Banco Central, Argentina podría triplicar sus exportaciones mineras hacia el año 2030.
Sin embargo, científicos y activistas mantienen serias reservas. Diego Salas, director de comunicaciones de Greenpeace Argentina, advirtió que "la crisis climática a nivel mundial es una realidad que sufrimos todos los humanos que vivimos en este planeta. Atentar contra los glaciares es seguir agravando la situación".
La aprobación de esta reforma representa un nuevo triunfo parlamentario para el presidente Milei, quien ya había logrado imponer una flexibilización laboral en febrero pasado pese a masivas protestas callejeras. El debate sobre el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental continúa dividiendo a la sociedad argentina, con implicaciones que trascenderán las fronteras nacionales.



