Una ballena jorobada que permaneció encallada durante tres semanas en la bahía de Wismar, en el norte de Alemania, logró liberarse por sus propios medios tras un aumento en el nivel del agua. El cetáceo, de más de 12 metros de longitud y aproximadamente 12 toneladas, ahora nada con dificultad, cambia de dirección constantemente y requiere pausas frecuentes, lo que mantiene las alertas sobre su delicado estado.
Estado crítico pese a la liberación
Las autoridades ambientales continúan vigilando al animal. El ministro regional Till Backhaus señaló que, aunque el momento genera alivio, el panorama sigue siendo incierto. El ejemplar presenta signos de enfermedad y su condición es crítica, a pesar de mostrar actividad. El varamiento había pasado por varias etapas antes de este giro. Días atrás, una iniciativa privada propuso un operativo para sacarla del lecho marino con colchonetas de aire y trasladarla a aguas más profundas, con la intención de llevarla al mar del Norte o el Atlántico, pero la maniobra no se ejecutó.
Intentos de rescate previos
Los equipos de rescate y voluntarios se concentraron en mantener a la ballena húmeda y protegerla del sol mientras definían una estrategia. No era la primera vez que el animal enfrentaba esta situación: a finales de marzo ya había quedado atrapado en un banco de arena en la bahía de Lübeck, de donde logró salir tras la apertura de un canal por parte de los rescatistas. Sin embargo, no consiguió alejarse hacia mar abierto y terminó varado nuevamente frente a la isla de Poel.
El 1 de abril, las autoridades dieron por terminados los intentos de rescate al considerar que no había opciones viables. Pero la intervención de particulares reactivó los esfuerzos. Ahora, tras su liberación parcial, la estrategia apunta a acompañarla y, si es posible, guiarla hacia aguas más profundas.
Supervivencia aún incierta
La evolución de la ballena sigue bajo observación. Aunque logró liberarse sin intervención directa, su condición crítica y la dificultad para nadar indican que su supervivencia aún no está asegurada. Los varamientos son un fenómeno global común entre las especies marinas, especialmente las ballenas, y este caso resalta los desafíos que enfrentan tanto los animales como los equipos de rescate.



