Cambio climático golpea a Colombia mientras grandes emisores abandonan acuerdos globales
Cambio climático golpea Colombia mientras emisores abandonan acuerdos

Fenómenos climáticos extremos azotan al mundo mientras Colombia enfrenta devastadoras consecuencias

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha emitido una alerta contundente en febrero de 2026: calor extremo, frío intenso, precipitaciones descontroladas e incendios forestales marcan el inicio del año. Los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales de múltiples países han documentado eventos climáticos sin precedentes que afectan a naciones en todos los continentes.

Colombia: un país vulnerable ante la crisis climática

En territorio colombiano, la situación es particularmente grave. Una publicación oficial de la Presidencia de la República (6 de febrero de 2026) confirmó lo que la FAO ya había advertido: existe riesgo real de hambre en los departamentos de Córdoba y Sucre debido directamente a la crisis climática. Las cifras son alarmantes:

  • 14 personas fallecidas en eventos climáticos recientes
  • 9.000 viviendas completamente destruidas
  • Cerca de 50.000 familias afectadas
  • 35.000 hectáreas inundadas y 300.000 hectáreas con afectaciones significativas

El editorial del periódico Vanguardia en Santander (8 de febrero de 2026) destacó la urgencia de fortalecer la gestión del riesgo en todo el territorio nacional. "Una vez más, la furia del agua y la saturación de los suelos cobran vidas y arruinan propiedades en Santander", señaló el medio, subrayando cómo una gestión ambiental inadecuada agrava los efectos del cambio climático.

La paradoja climática: los que menos contaminan sufren más

El Sexto Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) establece una verdad incómoda: el cambio climático provocado por actividades humanas ha incrementado dramáticamente la frecuencia e intensidad de las olas de calor desde la década de 1950. El calentamiento global adicional que experimentamos actualmente intensificará aún más estos fenómenos extremos.

La injusticia climática se hace evidente cuando se analizan los datos: los países que menos han contribuido al cambio climático son precisamente los más vulnerables a sus efectos. Colombia, que genera significativamente menos emisiones de gases de efecto invernadero que las principales potencias contaminantes, sufre desproporcionadamente las consecuencias.

Los principales emisores globales según datos de Forbes (2024) son:

  1. China
  2. Estados Unidos
  3. India
  4. Rusia

Retirada de acuerdos climáticos: un golpe a la lucha global

Lo que más preocupa a los expertos es que algunos de los países que más contribuyen al cambio climático están abandonando o incumpliendo acuerdos internacionales diseñados para controlar la crisis ambiental. En enero de 2026, Estados Unidos anunció que dejaría de formar parte de 66 organizaciones y foros internacionales siguiendo órdenes del entonces presidente Donald Trump.

Entre los organismos abandonados se encuentran dos paneles científicos fundamentales:

  • El IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático)
  • La IPBES (Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas)

Ambas organizaciones lamentaron profundamente la decisión estadounidense, recordando que "la crisis climática y de especies no espera por nada ni por nadie". Los datos son contundentes: más de un millón de especies de plantas y animales enfrentan actualmente la extinción, mientras que la economía global pierde hasta 25 billones de dólares anuales debido a impactos ambientales.

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) también perdió la participación de Estados Unidos. Su director general expresó su decepción ante la maniobra política de Trump, señalando que "las energías renovables no son solo una solución climática, sino una forma inteligente de enfocar la economía y un factor decisivo en competitividad global".

Esta retirada de los principales mecanismos de cooperación climática internacional representa un grave retroceso en la lucha contra el calentamiento global, justo cuando países como Colombia más necesitan de la solidaridad y compromiso global para enfrentar las devastadoras consecuencias del cambio climático.