El cambio climático como multiplicador de amenazas a la seguridad internacional
El cambio climático ha trascendido su dimensión ambiental para convertirse en un riesgo estructural que compromete la seguridad internacional y el desarrollo humano, según el análisis del investigador alemán Steffen Bauer del German Institute of Development and Sustainability (IDOS). En entrevista exclusiva, Bauer enfatiza que este fenómeno actúa como un multiplicador de amenazas que pone a prueba el orden internacional contemporáneo.
Cuatro dimensiones críticas del desafío climático
Bauer propone analizar el cambio climático desde cuatro frentes interconectados: como desafío de desarrollo, como problema securitizado en política internacional, como riesgo geopolítico creciente y como reto para la gobernanza climática global. "Puede parecer obvio hoy, pero no siempre se entendió que el cambio climático es, ante todo, un problema de desarrollo", afirma el experto, destacando cómo sus impactos afectan sectores fundamentales.
El investigador explica que sequías, inundaciones, pérdida de medios de vida y escasez de recursos comprometen la seguridad alimentaria, el acceso al agua, la salud pública y la movilidad humana. "Cuando estos impactos se producen en contextos de instituciones débiles, desigualdad o conflictos latentes, pueden contribuir a la escalada de violencia", advierte Bauer, subrayando la naturaleza acumulativa de estos efectos que persisten incluso durante pandemias, guerras o recesiones económicas.
Evolución histórica de la comprensión climática
Bauer recuerda que durante más de dos décadas, expertos y líderes globales han abordado progresivamente el impacto climático en seguridad nacional, desarrollo y derechos humanos. Inicialmente tratado como problema ambiental similar al deterioro de la capa de ozono, el tema comenzó a integrarse en el paradigma del desarrollo sostenible tras la adopción de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Este giro se profundizó con la Agenda 2030 y la visión de transformar la economía global hacia modelos descarbonizados. "El desarrollo humano solo puede darse dentro de un espacio seguro definido por fronteras ecológicas que no debemos traspasar", sostiene Bauer, conectando estos límites con los objetivos centrales de Naciones Unidas: paz, seguridad, derechos humanos y desarrollo equitativo.
Securitización en la agenda internacional
Desde mediados de los años 2000, el cambio climático experimentó un proceso de "securitización" en foros internacionales. Bauer identifica como momento clave cuando la adaptación climática comenzó a tomarse en serio, reconociéndose que no basta con reducir emisiones sino que también deben gestionarse impactos inevitables.
Esta evolución coincidió con pronunciamientos de alto nivel: Kofi Annan calificó el cambio climático como "amenaza integral", Bill Clinton lo describió como "la amenaza más prominente, aunque más remota que el terrorismo", y en 2007 el Consejo de Seguridad de la ONU lo definió como "multiplicador de amenazas". Ese mismo año, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Banco Mundial dedicaron informes anuales completos a las implicaciones climáticas para el desarrollo.
El Acuerdo de París bajo presión
El punto de inflexión institucional llegó con el Acuerdo de París de 2015, que Bauer califica como histórico por cinco razones fundamentales:
- Objetivo de limitar el calentamiento muy por debajo de 2°C
- Enfoque ascendente de contribuciones nacionales determinadas
- Equiparación entre mitigación y adaptación climática
- Reconocimiento formal de pérdidas y daños
- Alineación de flujos financieros con desarrollo sostenible
Sin embargo, una década después, el acuerdo enfrenta presiones significativas. Bauer señala retrocesos geopolíticos frente al multilateralismo y califica como "decepcionante" la COP30 realizada en Brasil en 2025. En este contexto, advierte sobre nuevas fuentes de conflicto, incluyendo oposición violenta a políticas ambientales y acusaciones de "colonialismo verde" por la competencia global por recursos críticos.
Interdependencia entre seguridad y sostenibilidad
En sus conclusiones, Bauer sostiene que seguridad y sostenibilidad son interdependientes en todos los niveles de gobernanza. "El orden internacional basado en reglas sigue siendo clave, aunque sea claramente insuficiente", afirma el investigador, destacando que la capacidad de reforma institucional hacia mayor equidad será decisiva para enfrentar este desafío único.
A diferencia de crisis temporales como conflictos armados o recesiones económicas, los efectos del cambio climático son acumulativos, persistentes y continúan agravándose incluso cuando la atención global se desvía hacia otras emergencias. "No desaparece mientras estamos ocupados con otras crisis", resume Bauer, subrayando la urgencia de acción climática efectiva como requisito fundamental para la paz y el desarrollo global.



