La recuperación del río Bogotá se ha convertido desde principios del siglo XXI en el objetivo ambiental más importante de la región. Esta cuenca, la más representativa de la Sabana, es la principal fuente de agua para los municipios circundantes y para la mitad de la población de Bogotá, además de abastecer a numerosas empresas e industrias.
El fallo que marcó el inicio
En 2004, la entonces magistrada del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Nelly Villamizar, emitió un fallo que ordenó la descontaminación del río. Diez años después, el Consejo de Estado confirmó la sentencia, vinculando a más de 50 entidades en el proceso de recuperación. Desde entonces, el rescate del río se ha consolidado como el proyecto ambiental más ambicioso del país.
Declaración del Día del río Bogotá
En 2017, el Concejo de Bogotá declaró el 12 de mayo como el Día del río Bogotá. En su noveno aniversario, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) presentan un balance de las acciones realizadas.
El río nace en el páramo de Guacheneque, en Villapinzón, y recorre 380 kilómetros, pasando por 46 municipios. Durante décadas, fue utilizado como canal de aguas residuales domésticas e industriales, así como para residuos sólidos y escombros. Sin embargo, el fallo judicial y el seguimiento continuo han generado cambios significativos.
Avances en la calidad del agua
En las cuencas alta y media, se han reducido los vertimientos de aguas residuales gracias a la construcción de plantas de tratamiento locales. Esto ha disminuido la carga contaminante y los olores ofensivos, mejorando la calidad del agua y las condiciones de salud de las comunidades ribereñas. Además, se ha creado un parque lineal alrededor del cauce, donde se han registrado más de 100 especies de fauna, incluyendo 30 de aves migratorias. Esto se ha logrado mediante la reconstrucción de jarillones, la recuperación de rondas y meandros, y la restauración ecológica de 116 hectáreas en Bosa, Engativá y Soacha.
Reforestación y educación ambiental
La CAR reporta la siembra de cerca de 70.000 árboles para mejorar el flujo natural del agua, recuperar ecosistemas y reducir riesgos de inundaciones. Además, se realiza mantenimiento de más de 150.000 árboles en aproximadamente 111 kilómetros. La corporación ha instalado aulas ambientales abiertas donde líderes sociales y estudiantes de colegios y universidades recorren el afluente y se concientizan sobre la importancia de reforestar y cuidar el río y sus tributarios.
La Secretaría de Ambiente de Bogotá también realiza acciones de conservación y restauración en ecosistemas conectados, como los cerros orientales, quebradas, humedales y la reserva Thomas van der Hammen. Además, lleva a cabo actividades pedagógicas con comunidades, colegios y organizaciones sociales para promover el cuidado del agua y la protección de los ecosistemas.
Desafíos persistentes
A pesar de los avances, persisten vertimientos de curtiembres y aguas residuales, especialmente en el tramo que atraviesa Bogotá. Actualmente, se trata el 30% de las aguas servidas de la ciudad mediante obras estratégicas como la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (Ptar) Salitre, la más grande de Colombia, en la que se invirtieron cerca de 1,5 billones de pesos. Su ampliación y modernización fue entregada a la EAAB a finales de 2024.
Durante 2025, la Ptar Salitre mantuvo un caudal promedio de tratamiento de 5,53 m³/seg y logró remover 26.190 toneladas de sólidos suspendidos y 31.467 toneladas de carga orgánica (DBO5), cumpliendo las metas de saneamiento ambiental del río.
Proyectos futuros
Como complemento, se construye la estación elevadora de aguas residuales Canoas, con un avance del 94,39% a diciembre de 2025. Paralelamente, avanza el proyecto de la Ptar Canoas, que tratará el 70% restante de las aguas servidas de Bogotá y el 100% de las de Soacha. Este proyecto cuenta con proponentes precalificados y contragarantías del Ministerio de Hacienda, lo que permite a la EAAB acceder a créditos multilaterales. Cuando esté en operación, será la segunda planta más grande de América Latina. La CAR ha comprometido aportes de hasta el 47% del costo total, con proyecciones financieras hasta 2048 por cerca de 7,6 billones de pesos.
En las últimas dos décadas, se han ejecutado obras de interceptores (97,8 km) y expansión de alcantarillado sanitario y pluvial por 6,5 billones de pesos, según el Acueducto. Entre 2024 y 2025, se corrigieron 811 conexiones erradas de alcantarillado, reduciendo descargas contaminantes a quebradas, humedales y el río. Además, mediante el mantenimiento de humedales y estructuras hidráulicas, en 2025 se evitó que 1.574 metros cúbicos de residuos sólidos llegaran al río.
Otro frente es el manejo de biosólidos generados en la Ptar Salitre. El proyecto de incineración tiene un avance del 90% y permitirá tratar hasta 48 toneladas diarias; hasta ahora se han procesado 150 toneladas.
La recuperación del río Bogotá continúa siendo un desafío, pero los avances reportados muestran un progreso significativo hacia la descontaminación y restauración de este importante recurso hídrico.



