Científicos descubren molusco con lengua de hierro en las profundidades del océano japonés
Descubren molusco con lengua de hierro en océano profundo

Hallazgo científico revela molusco con lengua mineralizada en hierro en aguas profundas de Japón

Un equipo de investigadores internacionales ha identificado una nueva especie marina extraordinaria en las profundidades del océano Pacífico. Se trata de Ferreiraella populi, un molusco quitón que posee una rádula -estructura similar a una lengua- recubierta de hierro, lo que representa una adaptación biológica única para sobrevivir en condiciones extremas.

Exploración en la fosa de Izu-Ogasawara

El descubrimiento se produjo durante una expedición científica realizada en 2024 en la fosa de Izu-Ogasawara, aunque los detalles completos de la investigación solo fueron publicados recientemente en la prestigiosa revista Biodiversity Data Journal. Los científicos localizaron al ejemplar sobre restos de madera hundida, un microhábitat especializado donde diversas especies han desarrollado adaptaciones notables para sobrevivir.

"Encontramos este organismo fascinante adherido a trozos de madera que habían descendido hasta el lecho marino profundo", explicó uno de los investigadores participantes. "Estos ambientes representan ecosistemas efímeros pero cruciales para la biodiversidad marina poco estudiada".

Características únicas del organismo

Ferreiraella populi pertenece al grupo de los quitones, moluscos caracterizados por poseer ocho placas dorsales articuladas que funcionan como una armadura flexible. Esta estructura les permite adherirse firmemente a superficies irregulares mientras se alimentan de materia orgánica.

La característica más sorprendente de esta nueva especie es su rádula mineralizada con hierro. Esta lengua dentada, utilizada para raspar alimento, presenta un recubrimiento metálico que incrementa significativamente su resistencia al desgaste en condiciones de presión extrema y recursos limitados.

Importancia científica del descubrimiento

La investigadora Julia Sigwart, del Instituto Senckenberg, destacó que "esta mineralización representa una adaptación evolutiva singular que nos ayuda a comprender mejor cómo la vida se adapta a entornos extremos". El nombre populi, que significa "del pueblo", fue elegido en referencia a una iniciativa participativa de divulgación científica.

Los científicos enfatizan que el proceso de identificación y descripción de nuevas especies marinas puede tardar entre 10 y 20 años, lo que subraya la importancia de documentar rápidamente estos hallazgos antes de que muchos organismos desaparezcan sin ser catalogados.

Implicaciones para la conservación marina

Este descubrimiento refuerza la necesidad urgente de investigar y proteger los ecosistemas profundos frente a amenazas emergentes como la minería submarina y la contaminación. Los fondos oceánicos albergan una biodiversidad aún mayormente desconocida que requiere medidas de conservación específicas.

"Cada nuevo organismo que descubrimos en las profundidades marinas nos revela mecanismos de adaptación biológica que desafían nuestra comprensión de la vida en condiciones extremas", concluyeron los investigadores. "Proteger estos ecosistemas es fundamental para preservar la diversidad biológica de nuestro planeta".