Enero de 2026: Un mes de contrastes climáticos extremos a nivel global
El primer mes del año 2026 ha dejado registros térmicos contradictorios que han llamado la atención de los científicos climáticos. Según los datos oficiales publicados por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, enero se posicionó como el quinto más cálido jamás registrado a escala planetaria, pero simultáneamente se convirtió en el mes más frío en territorio europeo desde el lejano 2010.
Anomalías térmicas que marcan tendencias preocupantes
Esta dualidad en los registros de temperatura evidencia las complejas dinámicas del cambio climático actual. Mientras numerosas regiones del mundo experimentaron calores anómalos para la época invernal, el continente europeo se vio afectado por una masa de aire frío particularmente persistente que generó condiciones gélidas no vistas en más de una década y media.
Los expertos de Copernicus, programa emblemático de observación terrestre de la Unión Europea, han destacado que esta disparidad refuerza la necesidad de monitoreo continuo y análisis detallado de los patrones climáticos regionales. Las anomalías registradas superan en algunos casos las proyecciones de los modelos climáticos más avanzados.
Contexto histórico y proyecciones futuras
Al examinar las series históricas de temperatura, enero de 2026 se sitúa claramente entre los períodos más cálidos del registro instrumental moderno, continuando así la tendencia de calentamiento global que se ha acelerado en las últimas décadas. Sin embargo, la excepción europea demuestra que los efectos del cambio climático no son uniformes ni predecibles en todas las latitudes.
Los científicos advierten que estos eventos extremos podrían volverse más frecuentes conforme avance el siglo, con inviernos cada vez más variables e impredecibles en diferentes regiones del planeta. La polarización térmica observada entre continentes representa un nuevo desafío para las predicciones climáticas a medio y largo plazo.