El misterio del aire limpio en Ibagué: estudio revela factores clave
Ibagué, la capital del departamento del Tolima, presenta una paradoja ambiental fascinante: mientras sufre niveles alarmantes de contaminación acústica, mantiene una calidad del aire sorprendentemente buena para sus más de 600.000 habitantes. Un estudio técnico realizado por la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima) ha desentrañado los factores que permiten esta situación aparentemente contradictoria.
Un parque vehicular masivo pero aire respirable
La ciudad cuenta con un impresionante parque automotor que incluye 3.062 taxis, aproximadamente 900 busetas (con 704 operando diariamente), alrededor de 48.000 vehículos particulares y la impactante cifra de 180.000 motocicletas, cuyo número aumenta constantemente. Pese a esta densidad vehicular, las mediciones de partículas PM10 se mantienen consistentemente por debajo de los límites normativos.
Jorge Eduardo Bonilla, ingeniero electrónico de la Subdirección de Recursos Naturales de Cortolima y líder del estudio 'Modelo de dispersión de contaminantes', explica: "La ciudad tiene aire apto para las personas, y es crucial entender que la contaminación atmosférica, que no es elevada, proviene principalmente de motos y todo tipo de vehículos".
Las cifras que respaldan la calidad del aire
El estudio revela que el promedio anual de PM10 en Ibagué ronda los 30 microgramos por metro cúbico, significativamente por debajo del límite normativo de 50 microgramos. Bonilla aclara que, desde la perspectiva de emisiones de gases, la mayoría de las busetas de servicio público cumplen con las revisiones técnico-mecánicas requeridas.
Es fundamental comprender que el PM10 se refiere a partículas suspendidas en la atmósfera con diámetro menor a 10 micras, provenientes de fuentes como tráfico vehicular, humo de combustión diésel, emisiones industriales y construcciones. Existe también el PM2.5, partículas aún más pequeñas y consideradas más dañinas para la salud respiratoria humana.
Factores geográficos y meteorológicos protectores
La investigación identifica varias razones clave para la buena calidad del aire en Ibagué:
- La ciudad carece de zonas industriales definidas dentro del área urbana
- Las industrias de mediano y gran tamaño se ubican fuera del perímetro urbano
- La brisa fresca característica de la región dispersa los contaminantes
- La topografía, con cadenas montañosas en un costado y apertura en el otro, permite flujo y dispersión del aire
La medición se realiza a través de dos estaciones estratégicas: una en la sede de Cortolima y otra en la calle 60 con carrera Quinta, zona comercial con alto flujo vehicular.
La otra cara: contaminación acústica alarmante
Mientras el aire se mantiene limpio, la contaminación por ruido alcanza niveles preocupantes. Olga Lucía Alfonso, directora de Cortolima, señala: "Los sectores de mayor presencia de partículas contaminantes y mayor ruido son Mirolindo y el centro de la ciudad, donde funcionan zonas comerciales, financieras y diversas entidades públicas".
Un mapa estratégico de ruido elaborado por la entidad ambiental revela que vehículos y motos son los principales contaminantes acústicos. Existen avenidas y calles con niveles superiores a 80 decibeles, cuando lo permitido son 65 durante el día. Las zonas más ruidosas incluyen el centro, Mirolindo y la carrera Quinta, principal vía de circulación de busetas, taxis, motos y vehículos particulares.
Comunas afectadas y jornada ambiental
Las comunas con mayores niveles de ruido corresponden a la 1, 3, 6, 7, 10 y 13, mientras que las de menores niveles son la 2, 9 y 8. En este contexto, la ciudad realizó exitosamente la jornada del Día sin carro y sin moto, con más de 200.000 vehículos dejando de circular durante 14 horas.
Ricardo Rodríguez, secretario de Movilidad, afirmó: "El Día sin carro y sin moto tiene como objetivos incentivar el respeto por el medio ambiente, reducir emisiones contaminantes y fomentar el uso de medios de transporte alternativos y sostenibles".
Este estudio no solo revela las particularidades ambientales de Ibagué, sino que destaca la importancia de comprender cómo factores geográficos y meteorológicos pueden mitigar impactos negativos del desarrollo urbano, mientras se mantienen desafíos significativos en otras áreas como la contaminación acústica.