Manatí neonato hallado muerto en Barrancabermeja tras derrame de gasolina en ciénaga San Silvestre
Manatí muerto en Barrancabermeja tras derrame de gasolina

Manatí neonato hallado muerto en Barrancabermeja tras derrame de gasolina en ciénaga San Silvestre

Un trágico hallazgo ambiental ha conmocionado a la comunidad de Barrancabermeja. En la mañana de este sábado, pescadores encontraron sin vida a un manatí neonato de aproximadamente 1.40 metros en la ciénaga San Silvestre, específicamente en el sector conocido como Kikelandia.

Cinco meses después del desastre ambiental

Este lamentable suceso ocurre exactamente cinco meses después del derrame de combustible que contaminó gravemente este sector de la ciénaga. Según registros oficiales de la Secretaría de Ambiente, el 20 de octubre de 2025 se habrían derramado cerca de 500 barriles de gasolina que terminaron sobre las aguas, provocando inicialmente la muerte de chigüiros, patos, serpientes, tortugas y centenares de peces.

"Se lo veníamos diciendo... les dijimos ojalá no aparezca un manatí muerto en esta zona y justo ese manatí tiene como dos o tres días de estar muerto... eso era lo que no queríamos y pasó", expresó con angustia Wilson Gómez, líder social de la zona afectada.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Comunidades alertan sobre contaminación persistente

Desde el incidente inicial, pescadores y líderes ambientales han insistido repetidamente que, a pesar de las intervenciones realizadas, la contaminación no ha sido completamente removida del ecosistema. Ricardo Guzmán, líder de los pescadores del área, manifestó su preocupación:

"Yo puedo decir lo que podemos ver que sale a flote, pero lo que se queda debajo de ese material flotante que está allá es mucho más grande. Nuestros caimanes, nuestras babillas, nuestras nutrias, nuestros chigüiros, ponches, están ahí lastimosamente perjudicados".

Preocupación por la madre del manatí

Los pescadores han expresado especial preocupación por la madre del manatí neonato, a quien aseguran haber visto frecuentando esta misma zona contaminada. "En la parte de adentro tenemos una manatí grande y no sabemos qué hacer. Nos ha tocado ahuyentarla por miedo a que se muera con esa macrófita contaminada", relató uno de los testigos entre lágrimas.

Esta área representa un espacio clave para la alimentación y reproducción de los manatíes, donde estos mamíferos consumen plantas acuáticas que, según las denuncias comunitarias, podrían estar contaminadas con residuos del derrame.

Respuesta institucional inmediata

La emergencia ambiental fue atendida de inmediato por la Secretaría de Ambiente y Transición Energética en conjunto con la Corporación Autónoma de Santander y la Policía Ambiental. Las autoridades ejecutaron el protocolo forense de rigor que se exige para especies de especial protección, con el objetivo de adelantar estudios pertinentes para identificar las causas precisas de la muerte.

Estas labores también contaron con la participación de pescadores locales y las empresas Cenit e Ismocol, quienes adelantan acciones de mitigación ambiental tras el derrame ocurrido el año anterior.

Advertencias previas de las autoridades

Leonardo Granados, secretario de Ambiente de Barrancabermeja, confirmó que el riesgo para el manatí y otras especies ya había sido identificado con anterioridad. "Lo había advertido... Si no retiraban las macrófitas contaminadas de manera urgente, podía, en efecto, generar un factor de riesgo de la muerte de un manatí", expresó el funcionario.

Granados también denunció incumplimientos en las acciones de recuperación ambiental, lo que había derivado en acciones legales que obligaban a la empresa Cenit a adelantar un Plan de Restauración Ambiental (PRA) en la zona afectada.

Un panorama desolador que se repite

Este caso se suma a una preocupante estadística: en los últimos cinco años, al menos 16 manatíes han muerto en los complejos cenagosos de Barrancabermeja. Solo durante el 2025 se registraron cuatro casos, tres de los cuales ocurrieron en un periodo de apenas 30 días según datos de la Fundación Cuidar la Tierra.

La muerte de este manatí neonato representa no solo una pérdida irreparable para la biodiversidad regional, sino también una evidencia contundente de que los efectos del derrame de octubre de 2025 continúan afectando gravemente el ecosistema de la ciénaga San Silvestre.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar