Dos niños santandereanos destacan como Guardianes de las Aves en concurso nacional
Niños de Santander son Guardianes de las Aves del país

Dos pequeños santandereanos brillan como Guardianes de las Aves en certamen nacional

En el corazón de Santander, reconocido como uno de los departamentos más megadiversos de Colombia, dos niños han alzado su voz con firmeza y pasión en defensa de las más de 900 especies de aves registradas a lo largo de sus siete provincias. Thomas Torres Rojas, de 13 años y originario de Lebrija, junto a Edinson Javier Niño Cucaita, de 9 años y proveniente de Encino, han sido elegidos entre los diez ganadores nacionales de la séptima versión del Concurso Guardián de las Aves.

Una iniciativa que transforma vidas y territorios

Esta destacada competencia, creada por la fundación homónima de Niky Carrera Levy y Mauricio Ossaque, ha centrado sus esfuerzos desde 2019 en convertir a niños y jóvenes en protagonistas fundamentales de la conservación ambiental. La edición 2025, premiada recientemente, recibió 92 postulaciones de participantes entre 7 y 15 años, representando a 20 departamentos y 36 municipios colombianos.

El desafío principal consistía en demostrar creatividad al responder una pregunta crucial: ¿cómo convencería a alguien de la importancia fundamental de las aves en nuestros ecosistemas? A lo largo de sus siete ediciones, el concurso ha logrado convocar a 1.382 niños en 214 municipios, entregando 70 kits pajareros completos a cada ganador.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Herramientas para el liderazgo conservacionista

Estos kits especializados incluyen:

  • Binóculos profesionales para observación
  • Guía completa de aves de Colombia
  • Morral, libreta de campo y vestimenta especializada
  • Certificado oficial de Guardián de las Aves

El objetivo tras estas herramientas es claro: formar líderes juveniles capaces de transformar la relación de las comunidades adultas con la naturaleza, creando puentes intergeneracionales hacia la sostenibilidad.

Thomas Torres: del Cerro de la Aurora al compromiso nacional

Thomas, residente en la vereda Cerro de la Aurora de Lebrija, descubrió su vocación conservacionista en el seno familiar. "He tenido la fortuna de crecer en un lugar privilegiado por su biodiversidad", comparte el joven, quien relata cómo su padre Leonel Torres inició un cambio radical en su relación con la naturaleza a través del proyecto Manantial de la Aurora.

Su conexión especial se ha forjado con el carpintero bonito, ave endémica que enfrenta amenazas por la cacería y conflictos con agricultores. "Siento que cuidar al Carpintero bonito es cuidar nuestro territorio y demostrar que en Santander podemos vivir del bosque con compromiso y respeto", afirma con convicción.

Thomas ya proyecta su labor futura: "Me propongo no solo seguir aprendiendo, sino también compartir lo que he aprendido. Quiero crear semilleros con niños para que ellos también amen y cuiden la naturaleza". Su visión para Santander incluye convertir al aviturismo comunitario en ejemplo nacional y fortalecer la protección boscosa.

Edinson Niño: el guardián del inca negro

A más de 100 kilómetros de distancia, en el municipio de Encino, Edinson Javier Niño Cucaita ha sido reconocido como el guardián del inca negro. Desde los 4 años, este niño ha acompañado a su familia en la recepción de observadores de aves en su finca familiar, desarrollando una fascinación temprana por la ornitología.

"Me enseñaron que son muy importantes para el medioambiente porque ellas no están ahí por estar, cumplen un rol muy importante en cada ecosistema", explica Edinson sobre su aprendizaje. El inca negro, especie amenazada por la destrucción de hábitat, se ha convertido en el invitado de honor de la reserva familiar y principal atracción para los pajareros visitantes.

Para este joven guardián, el título representa una responsabilidad profunda: "Siento que es una responsabilidad que debo continuar en la conservación de estos lugares donde hay aves amenazadas". Su sueño para Santander contempla un equilibrio donde más familias se unan al cuidado ambiental, garantizando bosques saludables y armonía con la fauna.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Legado que perdura y crece

Esta edición del concurso rindió homenaje especial a Samuel Aristizábal, uno de los primeros guardianes de Colombia, fallecido recientemente. Su nombre permanece como símbolo de un legado que ahora florece en nuevas voces juveniles, demostrando que la conservación encuentra en las generaciones más jóvenes a sus más fervientes defensores.

Ambos niños santandereanos representan no solo el presente sino el futuro de la conservación en Colombia, demostrando que la pasión por la naturaleza no conoce edades y que el liderazgo ambiental puede surgir desde las veredas y municipios más diversos de nuestro territorio nacional.