En el marco de la Cumbre Glocal de Economía Circular en Ibagué, la directora para Colombia de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), Donatella Montaldo, y el director de Asocapitales, Andrés Santamaría, firmaron un memorando de entendimiento que marca el inicio de una alianza estratégica para fortalecer la sostenibilidad en las ciudades capitales de Colombia.
El acuerdo, suscrito ante alcaldes delegados de Argentina, Perú, Chile, Bolivia, Ecuador, España, Honduras y Panamá, así como de más de 15 capitales colombianas, trasciende lo protocolario. Montaldo señaló que "representa un compromiso político y técnico con el fortalecimiento de las capacidades locales, la innovación pública y el desarrollo sostenible de nuestras ciudades y regiones". Destacó que la economía circular es "una verdadera oportunidad de transformación social, institucional y productiva".
El memorando permitirá coordinar esfuerzos en áreas como la formulación y gestión de programas de alto impacto territorial, la formación de servidores públicos, la transformación digital en la innovación pública y el fortalecimiento de la democracia local con enfoque de género y juventud. También priorizará la bioeconomía, la economía circular, la acción climática y la transición energética como pilares del desarrollo sostenible.
Por su parte, Santamaría subrayó la urgencia de la transición hacia la economía circular con datos contundentes: las 32 capitales del país generan más del 60% de los residuos sólidos, superando 15 millones de toneladas anuales. La tasa de reciclaje y nueva utilización se ubicó por debajo del 10% entre 2023 y 2024, mientras que la generación per cápita alcanzó 624 kilogramos por habitante al año. "Seguimos operando bajo una lógica lineal: extraer, consumir, desechar y reemplazar. Un modelo que destruye valor, incrementa costos públicos y privados, presiona ecosistemas y posterga una transición que ya no admite demora", advirtió.
Además, señaló que 45 sitios de disposición final tienen vida útil vencida y 31 cuentan con menos de tres años de capacidad restante. "Con este acuerdo buscamos contribuir con mejores capacidades técnicas, mejores elementos de innovación, pero sobre todo generar conciencia en los mayores productores de residuos sólidos, que son nuestras ciudades capitales", afirmó. La economía circular debe ser vista como "una condición estructural para la sostenibilidad, la competitividad, la eficiencia material, la generación de empleo y la resiliencia de nuestras ciudades capitales".
Santamaría citó experiencias internacionales como Ámsterdam, que integró la circularidad en planeación, construcción y compras públicas; Milán, con políticas de reducción del desperdicio alimentario; París, con modelos de reparación y reúso; y San Francisco, pionera en cero residuos. En América Latina, destacó a Ciudad de México por su ley de economía circular.
Montaldo concluyó invitando a que el acuerdo sea un "instrumento vivo que se traduzca en proyectos concretos, capacidades fortalecidas e impactos medibles para todas las regiones del país". "Enviamos hoy un mensaje claro: la cooperación interinstitucional es la clave para avanzar hacia un modelo de desarrollo más justo, resiliente y sostenible", finalizó.



