Senadora Padilla expone tres años de inacción gubernamental frente a hipopótamos
La senadora Andrea Padilla Villarraga, reconocida defensora de los derechos animales en el Congreso, ha realizado duras críticas al Ministerio de Ambiente colombiano por lo que califica como tres años de inacción frente a la creciente población de hipopótamos en el país. La congresista advierte que la decisión de aplicar eutanasia a aproximadamente 80 individuos no surge del agotamiento de alternativas, sino de la falta de ejecución de las mismas por parte del gobierno.
Promesas incumplidas en esterilización y traslado
Según la exposición de Padilla, en agosto de 2023 el Ministerio de Ambiente, bajo la dirección de la entonces ministra Susana Muhamad, anunció un plan de manejo que priorizaba dos acciones específicas:
- Traslocación de animales a otros territorios
- Programa de esterilización quirúrgica
La eutanasia quedó establecida como último recurso en la Resolución 0774, que permanece vigente. Sin embargo, los resultados concretos han sido mínimos: "Se prometieron 40 cirugías de esterilización anuales. ¿Saben cuántas se han hecho de las 120 prometidas? 20. Escasas 20 esterilizaciones", reveló la senadora.
Disparidad económica en las soluciones
La diferencia de costos señalada por Padilla resulta particularmente reveladora. Mientras cada esterilización tiene un valor aproximado de 40 millones de pesos, el Ministerio destinó 7.200 millones de pesos para sacrificar a 80 hipopótamos, equivalente a unos 90 millones por animal. "Más del doble por individuo para matarlo que para esterilizarlo", resumió la congresista en su análisis económico.
Traslados pendientes y falta de seguimiento
Sobre la traslocación, Padilla recordó que en 2023 el propio Ministerio informó sobre tres solicitudes formales para trasladar a 85 hipopótamos. Nunca se conoció públicamente el resultado de esas gestiones. "¿Qué pasó con eso? ¿Cuál fue la gestión, el resultado? Nunca se informó", cuestionó la senadora.
Especial atención merece la solicitud del santuario Vantara en India, gestionada por Nicolás Ibargüen, que según Padilla constituye "la solicitud de traslado más seria hasta el momento" y no ha recibido la atención debida. La congresista reveló que lleva cerca de un año intentando sin éxito reunirse con el presidente Gustavo Petro y con la ministra encargada Irene Vélez, logrando solo recientemente un acercamiento tras la controversia pública.
Contradicciones en argumentos técnicos
Otro punto de tensión señalado por Padilla se refiere a los argumentos técnicos esgrimidos por el Ministerio para justificar la eutanasia. Mientras la ministra Vélez afirma que ningún país acepta recibir a los hipopótamos debido a problemas de endogamia y pobreza genética, Padilla reveló que en noviembre del año pasado el propio Ministerio le respondió por escrito que no existen estudios genéticos sobre la población.
Respecto a los supuestos daños ambientales en los ecosistemas del Magdalena Medio, la senadora pidió cautela: "Estoy esperando los informes oficiales del Ministerio de Ambiente y del Instituto Humboldt antes de dar por sentadas esas conclusiones".
Contexto poblacional y temporal
La población de hipopótamos en el Magdalena Medio superaría actualmente los 200 ejemplares, según estimaciones recientes. Un censo realizado en 2022 calculaba 170 individuos, pero esta población ha registrado un crecimiento sostenido desde entonces.
Padilla no descarta completamente la eutanasia como herramienta, pero insiste en que su uso solo es éticamente justificable cuando las demás alternativas han sido realmente agotadas. "La eutanasia es una opción, pero humanitaria y como último recurso. Una decisión tan dramática como la de matar a 80 seres vivos a manos y con recursos del Estado solo es opción cuando los otros caminos han sido fallidos", afirmó.
La senadora cuestiona el momento elegido para esta medida: faltan menos de cuatro meses para que termine la administración Petro. "¿Será que a cuatro meses de terminar el gobierno les entró el afán porque en tres o cuatro años no hicieron prácticamente nada?", preguntó retóricamente, sugiriendo que la decisión podría responder más a presiones políticas y temporales que a un análisis exhaustivo de las alternativas disponibles.



