Un hallazgo histórico para la ornitología colombiana
La comunidad científica colombiana celebra un descubrimiento extraordinario: por primera vez en la historia, investigadores documentaron la presencia del ave Euphonia violacea en territorio nacional. Este registro histórico ocurrió durante una expedición en el Parque Nacional Natural El Tuparro, ubicado en el departamento de Vichada, cerca de la frontera con Venezuela.
El equipo detrás del descubrimiento
El hallazgo fue realizado por un equipo multidisciplinario liderado por el reconocido ornitólogo Luis Germán Naranjo, junto con el biólogo Diego Carantón del Instituto Sinchi y el experimentado observador de aves Camilo Orjuela. La expedición científica se desarrolló entre finales de enero y principios de febrero de este año, con el objetivo de estudiar la biodiversidad de esta remota región de la Orinoquía colombiana.
"Es muy, muy emocionante. ¡Es un señor hallazgo!", expresó Naranjo, quien combinó su rigor científico con la pasión característica de los pajareros colombianos. Para un país que ostenta el primer lugar mundial en diversidad de aves con 1.966 especies registradas según el Instituto Humboldt, encontrar una nueva especie representa un logro significativo.
Una barrera natural superada
Hasta este descubrimiento, se sabía que la distribución de la Euphonia violacea abarcaba Venezuela, específicamente la región del Escudo Guyanés, extendiéndose hasta el sur de Brasil e incluyendo Surinam y Guyana Francesa, con registros incluso en Paraguay. Sin embargo, Colombia permanecía fuera de su rango conocido debido a una barrera natural formidable: el gran río Orinoco.
"Normalmente estos animales no cruzan esos cuerpos de agua. Prefieren quedarse al interior del bosque", explicó Naranjo, señalando que en el punto del PNN El Tuparro donde realizaron el descubrimiento, el río puede alcanzar aproximadamente 2 kilómetros de ancho. La capacidad de esta especie para superar esta barrera acuática representa un misterio que los investigadores intentan descifrar.
El momento preciso del registro
El avistamiento histórico ocurrió a las 8:54 a.m. del domingo 1 de febrero, durante una jornada que comenzó a las 5 a.m., horario preferido por los ornitólogos para aprovechar la mayor actividad de las aves. El equipo se encontraba en el sendero "Anaconda", área caracterizada por árboles que ofrecen abundantes frutos para las aves, cuando detectaron una bandada que incluía un individuo con un amarillo particularmente brillante.
Inicialmente, los investigadores observaron una hembra cuya identificación resultaba complicada por su similitud con la especie Euphonia laniirostris. Sin embargo, la confirmación llegó cuando apareció el macho, cuya diferenciación entre especies es más evidente. El ave permaneció durante siete minutos en una rama a aproximadamente 4 metros de altura, tiempo suficiente para que los expertos confirmaran su identidad.
La evidencia concluyente
La confirmación definitiva ocurrió cuando el macho levantó ligeramente su parte trasera, revelando plumas inferiores de color blanco en lugar de negro, característica distintiva de la Euphonia violacea. "Eso fue lo que nos permitió el diagnóstico preciso", afirmó Naranjo. Además, Camilo Orjuela logró capturar videos y fotografías mediante la técnica de digiscoping, que permite observar aves a largas distancias con equipos especializados.
"Es la prueba fehaciente de que la Euphonia violacea está de este lado del río Orinoco", añadió el ornitólogo. Inmediatamente después del descubrimiento, el equipo subió sus registros a la plataforma eBird, gestionada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell, considerada el proyecto de ciencia ciudadana relacionado con biodiversidad más grande del mundo, con más de 100 millones de registros globales.
Implicaciones científicas y de conservación
Más allá del aspecto anecdótico, este descubrimiento tiene importantes implicaciones para la ciencia y la conservación en Colombia. Según Saulo Usma, biólogo especialista en agua dulce de WWF y uno de los organizadores de la expedición, "ver una nueva especie en Colombia muestra que, cuando pensábamos que estábamos en el límite, hay más por descubrir".
Los investigadores plantean la hipótesis de que algunos ejemplares de Euphonia violacea podrían haber realizado vuelos cortos entre las islas y peñascos del raudal de Maipures durante épocas secas, superando gradualmente la barrera del Orinoco. Este proceso habría permitido su establecimiento en el lado colombiano del río.
Querubín Rodríguez, director del PNN El Tuparro, destacó la importancia del hallazgo para los esfuerzos de conservación: "Todo esto muestra que ha tenido sentido proteger estas áreas. Es muy motivante saber que ese esfuerzo de tantas personas ha sido útil". La expedición contó con la participación de múltiples instituciones, incluyendo la Fundación Omacha, la Universidad del Cauca y la Universidad del Tolima.
Un territorio excepcional por proteger
El descubrimiento resalta la excepcional biodiversidad del Vichada, particularmente del PNN El Tuparro y áreas adyacentes como el río Bita, declarado sitio Ramsar de importancia internacional. "Es un territorio muy especial que vale la pena proteger y que vale la pena visitar para apoyar económicamente a quienes están ahí y lo conocen y saben de su valor", concluyó Usma.
El próximo paso para los investigadores será la publicación formal de sus hallazgos en una revista científica especializada, contribuyendo así al conocimiento global sobre la distribución y ecología de la Euphonia violacea. Mientras tanto, este descubrimiento refuerza la posición de Colombia como destino privilegiado para la observación de aves y destaca la importancia de continuar los esfuerzos de investigación y conservación en las regiones menos exploradas del país.