Fracturas internas sacuden a Oxígeno, Nuevo Liberalismo y Cambio Radical a semanas de las elecciones
Renuncias, acusaciones de caudillismo y pulsos internos están sacudiendo a varios partidos políticos en Colombia, reconfigurando el panorama político previo a la jornada electoral legislativa. A pocas semanas de los comicios, tres colectividades enfrentan tensiones internas que podrían incidir significativamente en su desempeño en las urnas: el Partido Oxígeno, el Nuevo Liberalismo y Cambio Radical.
Las renuncias, los señalamientos cruzados y las diferencias estratégicas evidencian un momento de fractura en estructuras partidistas que buscan consolidarse en medio de un escenario político altamente competitivo y polarizado. Estos eventos han generado incertidumbre sobre la cohesión y la capacidad de estas organizaciones para presentar un frente unido ante los electores.
¿Se ahoga el Partido Oxígeno en medio de acusaciones de caudillismo?
En el caso del Partido Oxígeno, la crisis se ha agudizado notablemente con la renuncia de Sofía Gaviria, quien encabezaba la lista al Congreso. Su salida se produjo tras duras acusaciones públicas en las que denunció persecución y falta de garantías dentro de la colectividad, señalando que existía una especie de caudillismo alrededor de Ingrid Betancourt, figura central y referente de la organización.
La respuesta de Betancourt fue contundente y directa. Ella señaló que Gaviria no comprendió la disciplina interna del partido, y la acusó de haber amenazado y chantajeado a otros candidatos, además de protagonizar presuntos episodios de malos tratos y comportamientos inapropiados. Con la salida de siete aspirantes, incluidas Sofía Gaviria y Beatriz Uribe, el Partido Oxígeno enfrenta una reconfiguración significativa de su lista electoral.
Sin embargo, Betancourt sostuvo en declaraciones públicas que la situación representa una bocanada de aire fresco más que un debilitamiento estructural, argumentando que permite una renovación y un fortalecimiento de los principios del partido.
Tensiones en el Nuevo Liberalismo por la representación de Bogotá
En el Nuevo Liberalismo, las diferencias internas no han escalado al nivel de una ruptura abierta, pero sí han generado una incomodidad evidente y pública. La representante Julia Miranda, quien aspira a repetir su curul por Bogotá, expresó un profundo malestar frente a una publicación de su copartidario José David Castellanos, también candidato en la misma lista.
Castellanos afirmó que es momento de que llegue al Congreso alguien que hable por Bogotá, argumentando que se han dejado de lado proyectos estratégicos para el desarrollo de la capital. Esta declaración fue interpretada por Miranda como un desconocimiento directo a su gestión y esfuerzos, especialmente porque, según ha señalado, logró impulsar una bancada interpartidista en favor de la ciudad y sus necesidades.
Fuentes políticas cercanas a la situación indican que la representante se sintió ninguneada y sorprendida por el tono del mensaje, considerando que provino de un integrante de su misma colectividad, lo que ha generado roces y tensiones que podrían afectar la coordinación electoral.
Cambio Radical y la incertidumbre sobre apoyos y candidaturas
En Cambio Radical, el pulso interno quedó en evidencia tras la aparición de una valla publicitaria del senador Carlos Fernando Motta junto a los perfiles de Germán Vargas Lleras y Abelardo de la Espriella. Aunque la imagen incluyó al líder natural del partido, aún no es oficial que Abelardo sea el candidato de la colectividad, lo que ha creado confusión y especulaciones.
La señal política fue interpretada por varios dirigentes como un freno de mano estratégico frente a la falta de definiciones claras y consensuadas. Algunos sectores del partido venían promoviendo activamente la participación en La Gran Consulta interpartidista del 8 de marzo y respaldaban figuras como Juan Carlos Pinzón y Enrique Peñalosa.
Sin embargo, la nueva imagen pública generó dudas estratégicas sobre el rumbo del partido y los eventuales apoyos, reflejando una división interna sobre la dirección a tomar en las próximas elecciones. Esta incertidumbre podría impactar la capacidad de Cambio Radical para presentar una plataforma unificada y atraer votantes en un contexto electoral cada vez más competitivo.