Cartagena: El costo educativo como principal barrera para el 12% de la población
Los resultados de la Encuesta de Percepción Ciudadana (EPC) 2025, analizados por el programa Cartagena Cómo Vamos, han revelado una realidad contundente: mientras la educación se mantiene como el pasaporte más confiable hacia el mercado laboral, el costo de acceso continúa siendo la principal barrera para los sectores más vulnerables de la ciudad.
La brecha socioeconómica en el acceso educativo
El informe detalla que, aunque el 58,5% de los hogares cartageneros no reporta barreras de acceso a la educación, el factor económico se mantiene como el principal muro que frena el desarrollo de las trayectorias académicas en la capital de Bolívar. Para el 12% de los cartageneros, el alto costo de la educación representa el obstáculo más significativo para formarse.
Esta cifra adquiere un matiz dramático al analizar los diferentes niveles socioeconómicos. Mientras que en los hogares de nivel alto solo el 2% menciona el dinero como una barrera, en los niveles bajos esta cifra escala hasta el 15%, evidenciando una profunda desigualdad en las oportunidades educativas.
"Comprender cómo es percibida la educación permite orientar decisiones públicas y reconocer brechas entre distintos grupos poblacionales", destaca el informe, subrayando que la falta de cupos —mencionada por apenas el 5%— ya no constituye el problema central, sino la capacidad financiera de las familias para sostener los estudios de sus miembros.
Valoración positiva del capital humano educativo
A pesar de los desafíos de acceso, la percepción sobre lo que ocurre dentro de las aulas es mayoritariamente positiva en Cartagena. El desempeño de los docentes registra el nivel más alto de satisfacción con un 68%, seguido de cerca por los procesos académicos (65%) y los materiales de apoyo (57%).
Estas valoraciones se mantienen estables a través de las tres localidades de la ciudad, lo que sugiere que la confianza en el capital humano educativo representa un activo transversal en Cartagena, independientemente de las zonas geográficas.
Educación como puente hacia el empleo formal
El análisis de Cartagena Cómo Vamos establece una correlación directa entre el nivel educativo y las oportunidades laborales. Los datos de la EPC 2025 confirman que la probabilidad de estar trabajando aumenta proporcionalmente con el nivel de formación alcanzado.
Las personas que logran superar la educación media y acceden a formación técnica, profesional o de posgrado presentan niveles de vinculación laboral superiores al 59%. En contraste, quienes no logran cruzar el umbral de la educación media enfrentan mayores tasas de informalidad o desempleo, perpetuando así ciclos de pobreza intergeneracional.
El desafío de política pública para Cartagena
Los hallazgos evidencian que el mercado laboral cartagenero está premiando la especialización, pero el sistema educativo está castigando a quienes carecen del capital económico para iniciar sus trayectorias formativas. La reducción de barreras asociadas a los costos no solo constituye un imperativo de equidad social, sino una necesidad económica estratégica para el desarrollo de la ciudad.
Si Cartagena pretende diversificar su economía más allá del turismo y la industria petroquímica, la prioridad debe centrarse en ampliar el acceso a la educación, garantizando que el origen socioeconómico no determine las oportunidades laborales futuras de sus ciudadanos.
El reto para la administración distrital y el sector privado es convertir ese 12% que actualmente se queda fuera del sistema educativo por limitaciones económicas en el nuevo motor productivo de la ciudad, transformando una barrera en una oportunidad de desarrollo colectivo.



