ASCUN propone convertir la educación superior en política de Estado para el próximo ciclo político
Jairo Torres Oviedo, presidente de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN) y rector de la Universidad de Córdoba, lidera una iniciativa crucial para el futuro educativo del país. Colombia se enfrenta a un nuevo ciclo político marcado por transformaciones profundas que demandan respuestas integrales y no fragmentadas.
La reducción sostenida de la población joven, el impacto transversal de la inteligencia artificial, las tensiones crecientes en salud mental, la presión por aumentar la productividad y la urgencia de consolidar una economía basada en el conocimiento configuran un escenario complejo que exige decisiones estructurales. En este contexto, la educación superior no puede seguir tratándose como un asunto sectorial ni como una variable secundaria del debate electoral.
Documento estratégico para el periodo 2026-2030
Las Instituciones de Educación Superior asociadas a ASCUN han construido el documento "Educación superior: una apuesta intergeneracional por Colombia. Propuestas de ASCUN para el próximo Gobierno y Congreso de la República 2026–2030". Este trabajo representa un aporte sustancial al debate público desde la experiencia acumulada del sistema universitario colombiano.
No se trata de una agenda coyuntural ni de un pronunciamiento reactivo. Es el resultado de un proceso riguroso de diálogo rectoral, análisis técnico y construcción colectiva orientado a formular propuestas de mediano y largo plazo para el desarrollo educativo nacional.
Reconocimiento de avances y desafíos pendientes
El punto de partida del documento es reconocer los avances alcanzados por Colombia en materia educativa. El país ha ampliado significativamente la cobertura, ha fortalecido la educación pública y ha diversificado su oferta institucional. Sin embargo, estos logros conviven con tensiones estructurales que requieren acuerdos sostenidos en el tiempo.
La sostenibilidad financiera del sistema mixto, la permanencia estudiantil, la transformación del aseguramiento de la calidad, la articulación territorial, el impacto de la ciencia y la adaptación a la revolución digital no pueden resolverse con decisiones aisladas ni con reformas parciales.
Ocho preguntas estratégicas para estructurar el diálogo nacional
El documento organiza sus planteamientos en torno a ocho preguntas estratégicas fundamentales:
- Cómo garantizar que más estudiantes accedan, permanezcan y culminen sus trayectorias educativas: Este desafío va más allá de ampliar cupos. Implica reconocer la diversidad estudiantil, enfrentar las brechas socioeconómicas y construir un modelo de financiación integral.
- Cómo elevar la calidad y el reconocimiento del sistema colombiano: La respuesta pasa por consolidar un Sistema Nacional de Educación que facilite la movilidad entre rutas formativas y promueva el aprendizaje a lo largo de la vida.
- Cómo lograr una presencia territorial verdaderamente pertinente: La expansión no puede limitarse a infraestructura física. Requiere oferta académica articulada con vocaciones productivas regionales.
- Cómo aumentar el impacto de la ciencia, la tecnología y la innovación: Colombia necesita más recursos para I+D+i, pero también mayor eficiencia en su ejecución y articulación efectiva entre universidad, Estado y sector productivo.
Ejes fundamentales: bienestar estudiantil y transformación digital
Un eje fundamental abordado en el documento es el bienestar integral de las comunidades universitarias. La salud mental, física y emocional se ha convertido en un desafío estructural que impacta directamente la permanencia y la calidad académica. Abordarlo exige políticas institucionales y nacionales coordinadas, con enfoque preventivo y corresponsable.
Otro eje ineludible es la transformación digital. La inteligencia artificial abre oportunidades significativas para la docencia, la investigación y la gestión, pero también plantea dilemas éticos y desafíos en la soberanía tecnológica. Las universidades no pueden limitarse a adoptar tecnologías; deben liderar su desarrollo, regulación y apropiación responsable.
Autonomía universitaria y gobernanza colaborativa
El documento subraya la necesidad de preservar un equilibrio armónico entre autonomía universitaria, rendición de cuentas e inspección y vigilancia. La confianza social en la educación superior se fortalece cuando existen reglas claras, transparencia institucional y estabilidad normativa que permitan a las universidades cumplir su misión académica y social.
La fortaleza del sistema colombiano radica en su carácter mixto y en la complementariedad entre instituciones públicas y privadas. Cualquier política que desconozca esta realidad debilita la arquitectura del sistema educativo superior.
Visión intergeneracional y llamado al diálogo
Desde ASCUN reiteran la disposición del sistema universitario para contribuir técnicamente al debate público y participar en escenarios de diálogo con el Gobierno, el Congreso y la sociedad civil. La educación superior no pertenece a una corriente política ni a un ciclo electoral. Es un patrimonio colectivo que sostiene la equidad, la innovación, la democracia y la cohesión social.
Si Colombia aspira a competir en una economía del conocimiento, a cerrar brechas territoriales y a fortalecer su institucionalidad democrática, debe comprender que la educación superior es uno de sus activos estratégicos más importantes. Convertirla en política de Estado no es una consigna; es un imperativo moral, social y educativo para el presente y futuro de la nación.
