Fundación Empresarios por la Educación presenta hoja de ruta para transformar la educación colombiana
En un contexto político marcado por las próximas elecciones presidenciales y la formulación del nuevo Plan Nacional de Desarrollo, la Fundación Empresarios por la Educación ha lanzado una ambiciosa propuesta para transformar el sistema educativo colombiano. La organización, que reúne a 26 empresas comprometidas con el mejoramiento educativo, presentó el libro "Decisiones que cambian la educación: de la preocupación a la acción", una obra colectiva que busca generar cambios estructurales en el sector.
Diagnóstico crítico y propuestas concretas
Andrea Escobar, directora ejecutiva de la fundación, explica que el libro surge de una reflexión profunda sobre las persistentes brechas del sistema educativo colombiano. "El sistema educativo no está aprendiendo de sí mismo", afirma Escobar, destacando que esta incapacidad para capitalizar aciertos y errores constituye uno de los principales obstáculos para el mejoramiento continuo.
El documento, resultado de 30 entrevistas en profundidad y el análisis de ocho casos emblemáticos, se estructura en cuatro ejes fundamentales:
- Protección de trayectorias educativas: Evitar la expulsión de estudiantes del sistema y garantizar su permanencia.
- Desarrollo del talento humano: Incluye no solo a docentes, sino a todo el ecosistema educativo, desde secretarios de educación hasta orientadores y directivos.
- Fortalecimiento de la gobernanza: Mejorar la administración y coordinación del sistema.
- Evaluación como herramienta de mejora: Superar el miedo a la evaluación y convertirla en instrumento de aprendizaje institucional.
Brechas persistentes y desafíos urgentes
Uno de los hallazgos más preocupantes del análisis es la persistencia y profundización de las brechas entre educación pública y privada. Según los datos presentados, mientras el sector privado atiende a 2,3 millones de estudiantes, el público educa a 7,3 millones, lo que genera diferencias significativas en desempeño y oportunidades.
"La distancia entre lo oficial y no oficial es una realidad que determina un problema estructural", señala Escobar, quien además critica la falta de evaluaciones censales que permitan medir el progreso de todos los estudiantes en diferentes momentos de su trayectoria educativa.
La directiva también alerta sobre un fenómeno preocupante: "Hoy el sistema no solo expulsa por falta de cupos o por carencia de información, también expulsa por falta de habilidades", evidenciando que la exclusión educativa tiene múltiples dimensiones que deben abordarse de manera integral.
Inversión necesaria y herramientas tecnológicas
Las propuestas contenidas en el libro requieren una inversión estimada en $340.000 millones, recursos que según la fundación son indispensables para pensar Colombia como un sistema educativo coherente y articulado. "Los problemas que tiene el sistema no solo se van a solucionar a través de programas", advierte Escobar, enfatizando la necesidad de cambios estructurales.
En el ámbito tecnológico, la fundación ha desarrollado el primer bus de datos en educación del país, una herramienta que integra más de 300 variables y 80 fuentes de información. "Somos capaces de procesar una base de datos en cuestión de horas", destaca Escobar, mostrando cómo la articulación público-privada puede generar herramientas poderosas para la toma de decisiones.
Tendencias y retos futuros
El libro también aborda las principales tendencias que están transformando la educación global y sus implicaciones para Colombia:
- Inteligencia Artificial: Ya se mide en pruebas PISA y requiere fortalecer el pensamiento crítico en estudiantes.
- Cambio demográfico: Para 2038, Colombia tendrá una población significativamente mayor, lo que exige reinventar el sistema educativo.
- Educación virtual: Los resultados en pruebas Saber Pro muestran mejor desempeño en modalidad virtual que presencial.
Entre los retos identificados, Escobar destaca cuatro prioritarios: garantizar la permanencia de los estudiantes en el sistema, mejorar el acceso a educación superior de calidad, elevar los niveles de aprendizaje y lograr una tasa de transición del 100% entre niveles educativos.
"La apuesta y el dolor de los empresarios es construir una Colombia a largo plazo", concluye la directiva, subrayando que el mejoramiento educativo no es solo una necesidad social, sino una condición esencial para la competitividad del país.



