Marca Paisana de 400 productores de paz se lanza en Barranquilla con apoyo de 6 billones
Marca Paisana de productores de paz se lanza en Barranquilla

Marca Paisana de productores de paz se lanza en Barranquilla con apoyo estatal

Durante su visita a Barranquilla, el director del Fondo Colombia en Paz, John Navarro, presentó oficialmente la estrategia de posicionamiento de la marca Paisana, una iniciativa que reúne a más de 400 productores vinculados directamente a procesos derivados del Acuerdo de Paz de 2016, quienes ahora buscan fortalecer su comercialización en diversos mercados nacionales.

Recursos históricos para la implementación de paz

Navarro explicó que el fondo, creado específicamente para implementar los acuerdos firmados hace casi una década, ha recibido durante el actual Gobierno más del 50% de los recursos totales asignados en su historia, lo que representa aproximadamente 6 billones de pesos. "Parte fundamental de estos recursos se ha destinado al impulso de proyectos productivos que hoy comienzan a consolidarse bajo una identidad comercial común", afirmó el director.

"Son más de 400 productores que hoy tienen una marca que estamos ayudando a posicionar en Barranquilla y en todo el territorio nacional", destacó Navarro durante la presentación.

Diversidad productiva con identidad de paz

La oferta de Paisana incluye una amplia variedad de productos que reflejan la riqueza agrícola y transformadora de las regiones afectadas por el conflicto:

  • Productos derivados de cacao y café de alta calidad
  • Marañón y pimienta con denominación de origen
  • Plátano y snacks artesanales
  • Línea de cosméticos naturales
  • Cerveza artesanal con ingredientes locales

En total, la marca agrupa más de 1.400 referencias diferentes, cada una con una historia de transformación social detrás.

Carnaval como plataforma comercial estratégica

Durante estos días, los productos Paisana están siendo exhibidos en puntos estratégicos de Barranquilla y especialmente en el Malecón, aprovechando la temporada de Carnaval como plataforma comercial de alto impacto. "No solamente por los barranquilleros, sino por la cantidad de turistas extranjeros que pueden ver que la paz hoy sí se está implementando", señaló Navarro.

El director subrayó que detrás de cada producto hay historias de víctimas o firmantes que decidieron apostarle a la legalidad y dejar atrás economías ilícitas, transformando sus vidas y comunidades a través de la producción legal.

Desafíos y acompañamiento institucional

Navarro reconoció los retos significativos que enfrentan estas asociaciones para consolidarse formalmente, especialmente en materia de certificaciones y permisos sanitarios. Indicó que el Fondo acompaña procesos ante entidades regulatorias clave:

  1. Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima)
  2. Instituto Colombiano Agropecuario (ICA)
  3. Superintendencia de Industria y Comercio

"Muchas veces la barrera es cómo sacar el Invima o cumplir con todos los requisitos. Nosotros les brindamos ese apoyo para que puedan tener capacitaciones y cumplir con todos esos certificados tan importantes", sostuvo el director.

Expansión digital y comercialización nacional

Uno de los desafíos estratégicos identificados es fortalecer el comercio electrónico para que consumidores de todas las regiones colombianas puedan adquirir productos provenientes de zonas afectadas por el conflicto. "La idea es que una persona en el Atlántico pueda comprar una pimienta del Putumayo o un marañón del Guaviare a través de plataformas digitales", explicó Navarro.

Invitación abierta a productores

El director extendió una invitación formal a víctimas y productores interesados en vincularse a la marca Paisana a través de los canales oficiales del Fondo Colombia en Paz, asegurando que el proceso es completamente gratuito y ofrece acompañamiento técnico y comercial integral. "Esto no tiene ningún costo. Es un fondo que pertenece a la Presidencia de la República y está para apoyarlos", concluyó Navarro.

La presencia de Paisana en Barranquilla busca no solo abrir nuevos mercados comerciales, sino también visibilizar que la implementación del Acuerdo de Paz continúa en marcha a través de proyectos productivos concretos que hoy intentan consolidarse en escenarios comerciales de alto impacto nacional e internacional.