Senadora Isabel Zuleta se pronuncia sobre polémica en proceso de Paz Urbana
La senadora del Pacto Histórico, Isabel Zuleta, quien lidera la delegación del Gobierno Nacional en el proceso de Paz Urbana, ha generado múltiples reacciones tras sus declaraciones sobre la controversial rumba ocurrida en la cárcel de Itagüí, donde participaron voceros de organizaciones criminales que forman parte de las mesas de diálogo.
Rechazo al término "capos" y aclaración sobre participantes
En entrevista con la revista Semana, Zuleta interrumpió al periodista cuando este se refirió a los representantes de las estructuras criminales como "capos". La congresista fue enfática al señalar: "Primero no son capos, porque ¿qué define capos? Que han sido condenados por narcotráfico. Claro, las palabras son importantes".
La senadora procedió a asegurar que quienes participan en el proceso no tienen condenas por narcotráfico y mostró un firme rechazo al uso de esa denominación: "Nosotros no estamos sentados a la mesa con narcotraficantes, estamos sentados con voceros de estructuras de crimen organizado de alto impacto".
Suspensión de mesas y defensa del proceso de diálogo
Zuleta confirmó que las mesas de diálogo han quedado suspendidas temporalmente hasta que se aclaren las circunstancias del evento irregular en la cárcel de Itagüí. La congresista admitió que desconocen la identidad específica de los voceros que participaron en la polémica rumba.
La senadora salió en defensa del proceso de diálogo, cuyo objetivo es el sometimiento de estos grupos delincuenciales, y manifestó su preocupación por la situación en las cárceles: "Eso es inconcebible, tanto como una rumba, como una parranda vallenata. Porque al privado de la libertad se le tienen que dar garantías que son mínimas".
Contexto de la polémica
El incidente que desató estas declaraciones ocurrió cuando se reveló que varios cabecillas criminales, quienes participan en las mesas de diálogo del proceso de Paz Urbana, estuvieron involucrados en una rumba dentro de la cárcel de Itagüí. Este hecho ha generado un amplio debate público sobre la legitimidad y transparencia de las negociaciones con grupos armados.
Zuleta enfatizó la importancia de diferenciar entre narcotraficantes condenados y voceros de estructuras criminales, argumentando que esta distinción es fundamental para el avance del proceso de paz urbana. La congresista insistió en que el diálogo busca establecer mecanismos para el sometimiento de estas organizaciones y mejorar las condiciones carcelarias.



