En las últimas décadas, la maternidad ha experimentado transformaciones profundas en casi todo el mundo. Las mujeres tienen menos hijos, los tienen a mayor edad y, cada vez más, deciden si desean ser madres o no. Detrás de este cambio hay múltiples factores: el acceso a la educación, la participación en el mercado laboral, el aumento del costo de vida y nuevas expectativas sobre la vida personal y profesional. Aunque la tendencia es global, no se manifiesta de igual forma en todas las regiones y también refleja desigualdades existentes.
Los cambios clave en la maternidad
1. Menos hijos por mujer
La caída de la fecundidad es una tendencia mundial sostenida. En 2024, el promedio global es de 2,25 hijos por mujer, mientras que en América Latina y el Caribe es de 1,8 hijos. En 1960, el promedio global era de 5 hijos por mujer, lo que representa una reducción de más del 50% en seis décadas. Actualmente, en más del 60% de los países del mundo, la fecundidad ya está por debajo del nivel de reemplazo poblacional.
2. Maternidad más tardía
Las mujeres están teniendo hijos cada vez más tarde. En América Latina, la edad promedio es de 27,6 años; en Europa Occidental, de 30 a 31 años. En la década de 1970, el promedio global rondaba los 23 años. Esto significa un retraso de casi una década en 50 años. El primer hijo se posterga principalmente por motivos de educación, empleo y búsqueda de estabilidad económica.
3. Educación femenina y cambio de prioridades
El aumento del nivel educativo ha sido uno de los factores más influyentes. En América Latina, las mujeres superan a los hombres en matrícula universitaria en la mayoría de los países, con un promedio regional que va del 53% al 57%, en línea con el promedio global del 53%, según la UNESCO. Una mayor escolaridad se asocia con un menor número de hijos: cada año adicional de educación reduce la fecundidad en promedio.
4. Trabajo y autonomía económica
La participación laboral femenina ha crecido de forma sostenida. A mayor participación laboral, mayor postergación del primer hijo. La conciliación entre trabajo y familia sigue siendo uno de los principales desafíos. En América Latina, la participación femenina pasó de alrededor del 40% en 1994 a aproximadamente el 50-55% en 2024. A nivel mundial, pasó del 48% en 1994 al 51% en 2024.
5. Costo de crianza en aumento
Criar hijos implica hoy una carga económica significativamente mayor. Se observa una mayor extensión de la educación privada o complementaria, mayor gasto en salud y tecnología, y viviendas más caras en zonas urbanas. En los países de la OCDE, criar un hijo puede representar hasta una cuarta parte del ingreso familiar anual. En América Latina, el impacto es más alto en hogares de clase media urbana.
6. Acceso a anticoncepción y planificación
El acceso a métodos anticonceptivos modernos ha cambiado la reproducción. En América Latina, más del 70% de las mujeres en edad fértil utilizan anticonceptivos. Hay una mayor disponibilidad de métodos de larga duración y se ha reducido la tasa de embarazos no planificados. Esto ha permitido separar la sexualidad de la reproducción de forma más clara que en generaciones anteriores. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud reporta que el uso de anticonceptivos en mujeres en edad fértil es de alrededor del 49%, con un crecimiento lento.
7. Menos embarazo adolescente
América Latina ha logrado avances importantes, aunque la tasa sigue siendo alta. En 2014, había 69,9 embarazos por cada 1,000 adolescentes; en 2024, la cifra descendió a 50,3, una reducción cercana al 39%. A nivel global, las cifras pasaron de aproximadamente 45 por cada 1,000 adolescentes en 2014 a 41 en 2024, una reducción cercana al 10%. América Latina sigue teniendo la segunda tasa más alta después de África subsahariana.
8. Diversidad de modelos de maternidad
Hoy no existe un único modelo de ser madre. Se observa un aumento de mujeres sin hijos por decisión propia, un crecimiento de hogares monoparentales, y una maternidad tardía o planificada. Hay una mayor aceptación social de la no maternidad. En las grandes ciudades, los hogares sin hijos han crecido de forma sostenida. La maternidad pasa de ser una "norma social" a una "opción entre proyectos de vida".
Las claves del cambio
Durante gran parte del siglo XX, formar una familia implicaba un camino más o menos predecible: matrimonio temprano y varios hijos. Hoy, ese esquema se ha transformado. En distintas regiones del mundo, la maternidad ocurre más tarde, con menos hijos o, en algunos casos, no ocurre. Las mujeres tienen hoy un promedio de 2,25 hijos, frente a los 5 hijos de 1960, según datos de la ONU, UNESCO, CEPAL y el Banco Mundial.



