Una inspección realizada por la Secretaría Distrital de Integración Social durante una celebración del Día de la Madre en la UPI La Rioja, en Bogotá, dejó al descubierto situaciones de violencia y consumo de alcohol entre integrantes de la comunidad Emberá, incluyendo menores de edad.
Adolescente de 13 años en estado de embriaguez
Según informó la entidad, uno de los casos más delicados fue el de una adolescente de 13 años que fue encontrada en “alto estado de alicoramiento”, lo que activó de inmediato los protocolos de protección y atención institucional. La denuncia se conoció a través de un comunicado oficial en el que se detalló que los equipos territoriales detectaron múltiples factores de riesgo que comprometían la integridad de niñas, niños y adolescentes presentes en la actividad.
Adultos embriagados y menores ingiriendo licor
De acuerdo con el reporte, durante la conmemoración no solo se identificó a menores consumiendo bebidas alcohólicas, sino también episodios de riñas y alteraciones del orden entre algunos asistentes. Las autoridades aseguraron que gran parte de la población adulta presente se encontraba bajo efectos del alcohol, lo que dificultó la intervención inicial de los equipos sociales y aumentó la preocupación por las condiciones de los menores.
Uno de los momentos que más preocupación generó ocurrió cuando funcionarios intentaron contactar a la madre de la adolescente hallada en estado de embriaguez. Según la Secretaría, la mujer también estaba alicorada y, además, habría impedido que la menor recibiera una valoración médica inmediata. “Al realizar contacto con la red familiar, se evidenció que la madre se encontraba en estado de embriaguez y no permitió la valoración médica correspondiente”, indicó la entidad distrital.
Intervención de la Policía y el ICBF
Ante la gravedad de los hechos, la Secretaría solicitó el acompañamiento de la Policía de Infancia y Adolescencia y del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para intervenir y garantizar la protección de los menores involucrados. Como respuesta, el Distrito puso en marcha un plan de contingencia enfocado en proteger a los niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad.
Traslado de 52 menores a entornos seguros
La medida derivó en el traslado de 52 menores de edad de la comunidad Emberá a espacios considerados seguros y protectores, mientras las autoridades adelantan el seguimiento correspondiente y evalúan las condiciones familiares y sociales de cada caso. La Secretaría explicó que estas acciones buscan evitar nuevas situaciones de riesgo y garantizar la protección integral de los menores, especialmente frente a hechos relacionados con consumo de alcohol, violencia intrafamiliar o negligencia en el cuidado.
La entidad recordó que tanto la Constitución Política de Colombia como el Código de Infancia y Adolescencia establecen que la protección de menores es una responsabilidad compartida entre el Estado, las familias y la comunidad.



