Sin empalme: las razones del choque entre Petro y De la Espriella
Choque total: Petro y De la Espriella rompen el empalme

La ruptura del empalme presidencial

La histórica foto entre el mandatario saliente y el entrante en Palacio no será lo único que no exista en la transición presidencial; en esta ocasión tampoco habrá el empalme protocolario que caracterizó los cambios de administración de las últimas décadas. A pocas horas de iniciar las reuniones entre delegaciones, el equipo de Abelardo de la Espriella decidió no asistir, antes de que el contrario tomara esa decisión. El choque entre ambos bandos fue impulsado por el no reconocimiento de resultados por parte del saliente Gustavo Petro y la amenaza de extradición al mismo por parte del mandatario electo, dos actos que son apenas la punta del iceberg de un choque institucional sin precedentes.

La decisión de suspender el proceso

A un mes de la posesión de De la Espriella como presidente, justo en la que será su residencia los próximos cuatro años, se esperaba que este martes 7 de julio iniciaran el empalme los 22 equipos de la administración saliente y entrante; sin embargo, a las 6:30 a.m., con un tweet del mandatario electo, esto cambió. De la Espriella le dio instrucciones a su vicepresidente “para que suspenda de inmediato el proceso de empalme” con la administración saliente por las “decisiones y su conducta que pretende destruir a Colombia”. Las acciones por las que el nuevo presidente decidió echar para atrás el empalme que para su equipo no son tolerables los señalamientos del presidente Petro al desconocer los resultados del 21 de junio, aludiendo a un supuesto fraude cometido desde Estados Unidos y en alianza con empresas de Israel. Una estrategia que sigue la fórmula de Donald Trump en Estados Unidos, cuando no reconoció la elección de Joe Biden e impulsó su agenda para volver al poder en 2024.

Las reacciones del gobierno saliente

En su mensaje, Petro señaló que con sus declaraciones, sería entonces Iván Cepeda el presidente electo por la voluntad popular de los colombianos. Este mensaje del mandatario saliente, donde desconoce los resultados, incluso fue retransmitido por los medios públicos de Inravisión. En medio de una narrativa que desconoce la diferencia de 251.854 votos que marca el escrutinio, fue rechazada por José Manuel Restrepo, quien aseguró que suspendía el empalme en todas las delegaciones, pues desde su concepción “casi 13 millones de colombianos eligieron un nuevo rumbo para el país. Nadie tiene derecho a desconocer ese mandato popular ni a poner en duda la legitimidad del presidente electo”. Aunque esta fue la gota que derramó el vaso e impulsó la decisión, las molestias de la administración entrante iniciaron con la declaratoria de “desobediencia civil pacífica” anunciada por Iván Cepeda una semana después de las elecciones. A pesar de esto, El Espectador estableció que quien rompería la transición primero sería el saliente gobierno, pero horas antes, el círculo de De la Espriella se enteró y el mandatario electo se adelantó a la acción.

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Acusaciones cruzadas y tensiones

Las razones por las que esta idea estuvo en la cabeza del equipo saliente son los incesantes señalamientos de corrupción a la administración Petro por parte de De la Espriella, al punto de ponerle la etiqueta de “anticorrupción” al empalme e incluso aseverar en su alocución que no podían “estar en la mesa con una banda de golpistas y corruptos”. De hecho, solo una hora más tarde de la suspensión, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, acusó a la administración entrante de emitir “irrespetos, calumnias y ofensas; por eso no aceptamos una cosa, agresión más, ni una sola amenaza más”. Ávila también emitió una comunicación acompañado de su delegación en la que cuestionó el pronunciamiento de Carlos Alonso Lucio, pues lo acusó de querer “romper el empalme” al asegurar en una entrevista que el presidente electo “sí extraditaría a Gustavo Petro”. Frente a esto, el ministro delegado anunció una denuncia penal contra Carlos Alonso Lucio, por considerar que dichas manifestaciones “afectan la honra y el buen nombre del señor presidente de la República y su equipo de gobierno”.

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La respuesta de Petro y las sillas vacías

En la misma línea, el presidente Petro señaló a Lucio, aunque desestimó las teorías alrededor de sus supuestas intenciones de perpetrarse en el poder. “Los que se retiran del empalme son los que no aguantan que se observe por toda la ciudadanía que no están preparados y que sus insultos públicos son calumnias. Tal como indica la ley, el proceso de entrega del gobierno continúa ante el pueblo. Se colocarán sillas vacías en espera de que quienes se robaron las elecciones lleguen a entender qué es gobernar”, escribió Petro en su cuenta de X. Y sus órdenes se cumplieron. Los empalmes de las carteras de Transporte, Salud, Hacienda, Cancillería, Defensa y otras se transmitieron en vivo con las sillas vacías de la delegación del gobierno entrante. Un gesto que muestra la continuidad del empalme, aunque no de la forma tradicional; a esto se suma el mensaje del ministro de Defensa saliente, Pedro Sánchez, quien felicitó al entrante Jorge Mora por su llegada, un hecho que puso en sus justas proporciones la transición para que no se volviera un asunto antidemocrático del lado de las fuerzas militares.

Marco legal y pasos siguientes

A pesar de la ausencia de la nueva administración, todo continúa según lo establece la Ley 951 de 2005, donde establece que el gobierno saliente debe preparar un documento que detalle la situación de los presupuestos, obras públicas en proceso, recursos financieros, talento humano y el desarrollo de los programas al momento de su salida. Este se debe entregar a través de un acto formal donde el equipo saliente entrega el Acta de Informe de Gestión a los titulares entrantes, pero si esto no ocurre, el control interno asume la entrega con testigos para no frenar el Estado. A partir de la entrega, el nuevo gobierno tiene 30 días para revisar físicamente que lo que dice el papel coincide con la realidad de las entidades, las cuentas y los contratos. Durante este tiempo, pueden llamar a los funcionarios salientes para pedirles aclaraciones y, si detectan irregularidades, llevarlas a los órganos de control.

Intervención de los órganos de control

Los mismos que ya están involucrados en el empalme. Desde el despacho del ministro Ávila se envió una comunicación a Procuraduría y Contraloría para que se pueda acompañar el proceso de empalme con el gobierno entrante. Los dos órganos de control dieron su visto bueno, pero por parte de la organización liderada por Carlos Hernán Rodríguez ya pusieron fecha y hora para el primer encuentro con la comitiva de Abelardo de la Espriella, fijando en el calendario la jornada del 8 de julio a las 3:00 p. m. en las oficinas de esa entidad.

Perspectivas a 30 días de la posesión

A solo 30 días de una transición estrellada, la administración saliente empieza a consolidar su gabinete e intenta construir un empalme a la distancia, esperando los informes que les entregue el saliente gobierno según la ley para que el nuevo presidente pueda desarrollar una narrativa construida en campaña que intenta mostrar un “país quebrado”. Mientras del otro lado intentarán proteger su gestión con copias de los documentos que les permite la ley, en un momento en que el mandatario saliente, con sus mensajes intentando deslegitimar la elección, muestra que entre sus prioridades no es el empalme, sino que le da más fuerza a reorganizar su partido para las próximas elecciones.