El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, envió un mensaje de tranquilidad al país al asegurar que la transición presidencial se desarrolla con normalidad y que la fuerza pública acatará los resultados democráticos. Durante un recorrido por Corabastos para supervisar la seguridad alimentaria y combatir la extorsión, el funcionario fue enfático en señalar que el proceso de cambio de mando está en marcha y que no existe riesgo de ruptura constitucional.
Reconocimiento del nuevo mandatario y transición constitucional
El ministro Sánchez despejó cualquier duda sobre la postura del sector defensa frente al cambio de gobierno. Aclaró que el reconocimiento de los resultados no es un asunto de voluntad individual, sino una obligación legal. "No es una cosa personal, es un tema constitucional, es un tema institucional. Ya ocurrieron unas elecciones, la autoridad electoral ya se pronunció", afirmó el jefe de la cartera de Defensa.
Sánchez fue explícito al nombrar a quien asumirá las riendas del país en agosto, asegurando que se mantiene la línea de mando y el respeto institucional. "El presidente de Colombia es el presidente actual, el doctor Gustavo Petro. A partir del 7 de agosto será el doctor De La Espriella", puntualizó el ministro, confirmando que las fuerzas militares y de policía están preparadas para la transición.
Garantías de seguridad y diálogos con el presidente Petro
Ante los rumores de una posible ruptura del orden constitucional o un intento de "golpe de Estado", el ministro relató detalles de sus conversaciones privadas con el presidente Gustavo Petro. Según Sánchez, el mandatario actual ha sido claro en su intención de entregar el cargo según lo estipulado por la ley. "El señor presidente me dijo: '¿Por qué están diciendo que golpe de estado, que no sé qué? Jamás, jamás voy a dar una orden... que vaya en contra de la ley'", relató el funcionario.
De igual manera, el ministro informó que se han emitido directrices precisas para que el proceso de empalme se realice bajo estrictas medidas de seguridad, protegiendo tanto al mandatario saliente como al entrante. "Mi mandato termina el 6 de agosto del 2026. Por eso hay unas órdenes que se emitieron de empalme, quiere decir que hay una transición y debemos garantizar la seguridad, obviamente, del presidente actual, del presidente electo", explicó Sánchez.
La fuerza pública frente a la desinformación
El ministro atribuyó gran parte de la tensión política a una "desinformación muy fuerte" que circula en redes sociales y que, a su juicio, extrapola apreciaciones políticas para llevarlas a extremos peligrosos. Aseguró que dentro de la cúpula militar y policial existe total claridad sobre su rol y que no hay espacio para la confusión.
"La fuerza pública tiene claro su rol. Obedecer a la Constitución y la ley y acatar, obviamente, los lineamientos del presidente que esté, del actual hasta el 6 de agosto y el que viene a partir del 7 de agosto", sostuvo el ministro. Asimismo, señaló que los uniformados están enfocados en su misión de brindar seguridad y que comentarios sobre supuestos ruidos de sables generan "extrañeza" en las tropas, cuyo único fin es garantizar el proceso democrático.
Balance de seguridad y lucha contra la extorsión
Aprovechando su presencia en Corabastos, Sánchez destacó los logros en materia de orden público. Resaltó que gracias a la confianza en la fuerza pública, el "81% de los casos de extorsión no se paga", lo que ha evitado que cerca de 800.000 millones de pesos lleguen a estructuras criminales en los últimos años.
Finalmente, entregó cifras positivas de seguridad para la capital del país, indicando una reducción del 7.7% en el homicidio y del 54% en el secuestro en comparación con el año anterior, reafirmando que el papel de las autoridades es "proteger a todos los colombianos y garantizar también ese pilar fundamental del estado social de derecho que es la democracia".



