El presidente Gustavo Petro pronunció su último discurso del Primero de Mayo desde Medellín, donde oficializó su campaña para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Durante el evento, realizado en el Parque de las Luces, el mandatario aseguró que su objetivo es reunir cinco millones de firmas para radicar ante la Registraduría y llamar a votación para modificar la Constitución de 1991.
Petro explicó que no busca reformar todo el texto constitucional, sino agregar dos capítulos: uno para introducir actos legislativos que permitan aprobar reformas sociales como las de salud y pensional, y otro para reformar el sistema político contra la corrupción. "Son los dos capítulos que le hacen falta a la Constitución", afirmó, y advirtió que la meta es lograr esto antes de que termine el año.
El presidente criticó al Congreso por haber sabotajeado sus iniciativas y señaló que la Constituyente es la única vía para cumplir "el mandato del pueblo". Aunque dejará la Presidencia en agosto, anticipó que continuará impulsando este proyecto como expresidente. "Es eso o pasar otros cuatro años bajo la extorsión politiquera de una mayoría en el Congreso", declaró.
Durante el discurso, Petro anunció la conformación de comités por la Asamblea Constituyente en todo el país para recolectar las firmas. También expresó su deseo de que continúen los gobiernos progresistas en Colombia y pidió no regresar "al espanto" ni a "La Escombrera", en referencia a la fosa común de Medellín.
El evento duró 45 minutos y contó con la presencia de su gabinete, incluido el ministro del Interior, Armando Benedetti, y el presidente de la central sindical CUT. Petro hizo un autobalance de su gestión, señalando al Congreso y a las altas cortes como obstáculos para sus reformas.



