Alcaldes de principales capitales denuncian fractura con el gobierno nacional
Durante el foro de Asocapitales celebrado en Medellín, los alcaldes de las cinco ciudades más importantes de Colombia expresaron una queja unánime: sienten que han tenido que gobernar prácticamente solos, sin el respaldo necesario del gobierno del presidente Gustavo Petro. El panel titulado 'Ciudades que generan impacto', moderado por el exministro y exsenador Juan Lozano, evidenció la profunda fractura entre estos mandatarios regionales y la Casa de Nariño.
Coincidencias en la crítica al gobierno central
Carlos Fernando Galán de Bogotá, Federico Gutiérrez de Medellín, Alejandro Éder de Cali, Alejandro Char de Barranquilla y Dumek Turbay de Cartagena coincidieron en señalar una desconexión preocupante con el gobierno central. Esta distancia se manifiesta en múltiples aspectos que afectan directamente la gestión local:
- Falta de convocatoria del presidente para establecer diálogos periódicos
- Escasa cofinanciación de proyectos estratégicos para las ciudades
- Políticas de seguridad consideradas ineficaces y descoordinadas
Críticas específicas desde el Caribe colombiano
Los representantes de la región Caribe, Alejandro Char y Dumek Turbay, profundizaron en la crítica señalando un abandono financiero evidente. Ambos mandatarios destacaron que gran parte de las inversiones que actualmente ejecutan en sus ciudades han tenido que financiarse con recursos locales, sostenidos principalmente mediante endeudamiento municipal.
Turbay describió la relación actual entre la Nación y las regiones como marcada por el 'rechazo' y el 'desprecio' hacia las decisiones democráticas de los ciudadanos. Además, denunció un centralismo excesivo que históricamente ha afectado a las regiones y que, en su opinión, actualmente se expresa de manera extrema al impedir que los territorios gestionen su propio desarrollo.
Problemas de seguridad y falta de coordinación
Alejandro Char llevó la crítica al terreno de la seguridad pública, revelando que la falta de comunicación y apoyo ha alcanzado niveles alarmantes. Según el alcalde barranquillero, la Policía Nacional no contaría con insumos básicos para operar en su ciudad si su administración no hubiera asumido, con recursos propios, la dotación de equipos esenciales como radios de comunicación, cámaras de vigilancia y motocicletas.
El mandatario también destacó los logros de sus colegas alcaldes, pese a lo que describió como 'oposición' o bloqueo a proyectos emblemáticos como el Metro de Bogotá. Char resumió su postura con una frase reveladora sobre el deterioro de las relaciones intergubernamentales: su administración ha tenido que 'olvidarse del Gobierno Nacional', así como Bogotá no ha tenido dificultades para olvidarse de Barranquilla.
Contexto del cambio en la inversión regional
Aunque algunas afirmaciones requieren verificación independiente, el malestar de los mandatarios se explica parcialmente por el cambio de enfoque que el Gobierno Petro implementó en materia de inversión regional. Según investigaciones periodísticas, la actual administración prioriza municipios pequeños y regiones periféricas, en contraste con gobiernos anteriores que tendían a privilegiar a las grandes ciudades.
Este cambio de política ha generado tensiones evidentes, especialmente considerando que las principales ciudades concentran una parte significativa de la población y actividad económica del país. Las expectativas de los alcaldes frente al próximo inquilino de la Casa de Nariño reflejan la aspiración de un cambio de rumbo que retome la inversión en las capitales y reconozca que la gobernabilidad nacional depende en buena medida de estos territorios.
Implicaciones para la gobernabilidad nacional
La coincidencia de críticas entre los cinco alcaldes más importantes del país señala un problema estructural en las relaciones entre el gobierno central y las administraciones locales. La falta de coordinación en seguridad, la insuficiente financiación de proyectos estratégicos y la ausencia de diálogo permanente podrían afectar no solo el desarrollo de las ciudades, sino también la estabilidad y gobernabilidad del país en su conjunto.
El foro de Asocapitales se convirtió así en un espacio donde se evidenció públicamente una fractura que requiere atención inmediata, especialmente considerando que estas cinco ciudades representan centros económicos, políticos y sociales fundamentales para el desarrollo nacional.



