Mientras en el municipio de Soacha algunos ya descansaban y otros aprovechaban para trabajar, más de 400 familias del barrio Villa Alejandra, comuna I, pasaron la noche con incertidumbre. No sabían si ese sería el último día en que iban a dormir en sus casas. El jueves 14 de mayo estaba programado un desalojo que afecta a 210 viviendas.
Por videollamada, uno de sus abogados, Hárold Pierr Rengifo, les explicó la noche anterior las instancias jurídicas que podían tomar para frenar ese proceso. Aun así, María Denis Rodríguez, una de las afectadas, cuenta que pasó la noche en vela, sin poder conciliar el sueño, pensando en el futuro incierto que les espera.
La orden de desalojo ha generado una gran tensión entre los residentes, quienes han vivido en el lugar durante años y han construido sus hogares con esfuerzo. Muchos de ellos no tienen a dónde ir y temen quedar en la calle. La situación es especialmente difícil para los niños y adultos mayores que habitan en el barrio.
Los abogados de las familias están trabajando contrarreloj para presentar recursos legales que detengan el desalojo. Sin embargo, el tiempo corre y la incertidumbre crece. La comunidad espera que las autoridades reconsideren la medida y busquen una solución dialogada que evite el desalojo forzoso.



