Argentina consolida su presencia diplomática en Bruselas con fusión de embajadas
El gobierno argentino ha tomado una decisión histórica en su estructura diplomática al unificar oficialmente sus dos embajadas con sede en Bruselas. Mediante el Decreto 94/2026 firmado este martes, la Embajada ante el Reino de Bélgica y la Embajada ante la Unión Europea pasarán a funcionar como una sola representación diplomática bajo un único embajador.
Una sola representación para dos funciones clave
La medida establece que Fernando Iglesias, quien ya había sido designado como embajador ante Bélgica en noviembre de 2025 y posteriormente ante la Unión Europea, será el responsable de dirigir esta representación unificada. La sede diplomática ante Bélgica absorberá las funciones de la representación ante el bloque europeo, manteniendo ambas competencias bajo un mismo techo institucional.
Iglesias llega a esta posición con una sólida trayectoria en política exterior, habiendo presidido la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Diputados y acompañado al presidente Javier Milei en numerosos viajes oficiales al exterior. Su designación pone fin a un período de vacancia en la sede diplomática argentina en Bruselas que se extendía desde junio de 2024.
Racionalización del gasto público como principal motivación
La justificación central de esta decisión gubernamental es la necesidad de racionalizar el gasto público sin afectar el funcionamiento ordinario de la Cancillería argentina. Durante años, Argentina mantuvo dos estructuras diplomáticas paralelas en la capital belga, cada una con:
- Su propio edificio y personal
- Líneas de acción diferenciadas
- Recursos administrativos duplicados
Fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto han señalado que esta medida forma parte de un proceso más amplio de reducción de estructuras diplomáticas en el exterior, enmarcado en la política de ajuste fiscal del gobierno actual para reducir el déficit presupuestario.
Detalles operativos de la transición
El decreto presidencial establece que todos los gastos del proceso de unificación serán financiados con partidas del presupuesto del Ministerio de Relaciones Exteriores, específicamente de la Jurisdicción 35. La transferencia de personal, recursos y responsabilidades administrativas se realizará íntegramente hacia el edificio que hasta ahora funcionaba como sede ante Bélgica.
En la elaboración del decreto participaron múltiples instancias gubernamentales:
- Secretaría de Relaciones Exteriores
- Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales
- Subsecretaría de Coordinación y Administración Exterior
- Dirección General de Asuntos Jurídicos
Esta última instancia ratificó la competencia presidencial para ordenar el cambio, basándose en el artículo 99 de la Constitución Nacional argentina.
Contexto estratégico y relaciones internacionales
La decisión se produce en un momento particularmente significativo para las relaciones entre Argentina y la Unión Europea. La unificación coincide temporalmente con la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, concretada recientemente en Paraguay, lo que convierte a Bruselas en un punto neurálgico de la agenda diplomática y económica argentina.
Lejos de restar importancia a la relación con el bloque europeo, el gobierno argentino afirma que la nueva estructura permitirá una gestión más ágil y eficiente de los vínculos tanto con Bélgica como con la Unión Europea. En un momento donde ambas agendas —la bilateral y la multilateral— exigen mayor coordinación, esta fusión busca optimizar recursos manteniendo el mismo nivel de participación y representación diplomática.
El texto oficial del decreto puntualiza que la medida evitará duplicidades innecesarias en funciones, personal y recursos, garantizando al mismo tiempo que Argentina mantenga su presencia activa y efectiva ante las instituciones europeas. Esta reorganización representa un cambio significativo en la arquitectura diplomática argentina en Europa, alineada con los objetivos de eficiencia administrativa y responsabilidad fiscal del gobierno actual.