En medio de la transición política en Venezuela, el Banco Central de Venezuela (BCV) ha dado un paso clave al contratar firmas auditoras para revisar sus activos en el exterior. Esta decisión se produce pocas semanas después de que Estados Unidos levantara las sanciones que pesaban sobre la entidad desde 2019.
Levantamiento de sanciones
El pasado 14 de abril, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió la licencia 57 de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), autorizando transacciones de servicios financieros con el BCV y tres entidades clave: el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro. Las sanciones habían estado vigentes desde abril de 2019, cuando Estados Unidos consideró que el BCV era utilizado por el régimen de Nicolás Maduro para saquear activos y enriquecerse.
Contratación de firmas auditoras
El lunes 27 de abril, el BCV informó que, con el apoyo de Estados Unidos, contrató firmas que auditarán los activos del país en el extranjero. Según el comunicado del banco, “el Gobierno de Estados Unidos contrató a una firma auditora, y el Gobierno venezolano a otra, para garantizar la tranquilidad e imparcialidad de todos”. El objetivo es asegurar que los recursos financieros asociados con la República Bolivariana de Venezuela en el exterior sean manejados de manera transparente.
“Que los recursos de la República estén auditados por consultores externos nos da tranquilidad. El país debe tener la plena confianza de que los recursos están pasando por donde tienen que pasar y llegando a donde tienen que llegar”, afirmó el BCV.
Activos en Estados Unidos
Uno de los activos más importantes de Venezuela en Estados Unidos es Citgo, la filial de la petrolera estatal Pdvsa. Actualmente, Citgo se encuentra en un proceso de remate estimado en 10.000 millones de dólares. La auditoría externa busca garantizar la transparencia en el manejo de estos y otros recursos en el exterior.



