La Cancillería de Colombia emitió un comunicado este viernes solicitando a los medios de comunicación respetar la privacidad de los ciudadanos colombianos que resultaron heridos durante el ataque ocurrido el pasado 20 de abril en la zona arqueológica de Teotihuacán, México. La petición se enfoca especialmente en la situación de un menor de edad que se encuentra entre las víctimas.
Llamado a la discreción
El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó que, atendiendo "la voluntad explícita de la familia de los connacionales que resultaron heridos", se solicita a los medios de comunicación "respetar este sentir y mantener un tratamiento distante y respetuoso con la experiencia sufrida". La Cancillería subrayó el derecho de las familias a "mantener confidencialidad y privacidad plena respecto de sus estados clínicos, particularmente del menor de edad, cuyos derechos prevalecen".
Detalles del ataque
El embajador de Colombia en México, Carlos Fernando García, informó que al menos dos de los colombianos heridos fueron trasladados a centros médicos debido a la gravedad de sus lesiones. El ataque fue perpetrado por un hombre que abrió fuego contra un grupo de turistas desde la cima de la Pirámide de la Luna en Teotihuacán. Según el embajador, "la persona que disparó contra los turistas posteriormente, según las informaciones que tenemos, se suicidó allí mismo, arriba sobre la pirámide".
Identificación de las víctimas
La Embajada de Colombia en México confirmó la identidad de los connacionales afectados: Danna Castro Calderón, de 37 años; su hijo Gerónimo, de seis; Paula González, de 38; y Luisa Fernanda Puente Alzate, de 22 años. La Cancillería también agradeció a las autoridades mexicanas por los servicios brindados y a la ciudadanía por las muestras de solidaridad.
El agresor
El autor material de los hechos fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, de nacionalidad mexicana. Un video difundido en redes sociales muestra al sujeto subiendo con una mochila a la Pirámide de la Luna, caminando entre los turistas sin levantar sospechas, y posteriormente preparando su arma en un lugar apartado. Cuando comenzó a disparar, una turista canadiense perdió la vida de inmediato. El agresor finalmente se suicidó.



