Hong Kong y China elevan protestas formales por control panameño de puertos estratégicos
La decisión del Gobierno de Panamá de asumir la administración directa de dos terminales portuarias ubicadas en los accesos del Canal de Panamá ha generado una reacción diplomática inmediata tanto de Hong Kong como de China, en un contexto de crecientes tensiones internacionales por la influencia en la región latinoamericana.
Protestas oficiales y respaldo chino
La Oficina de Comercio y Desarrollo Económico de Hong Kong informó este martes que presentó "enérgicas protestas" ante el consulado de Panamá por la toma de control de las instalaciones portuarias. En un comunicado oficial, la entidad manifestó su firme oposición y descontento, asegurando que "apoyaría decididamente los derechos e intereses legítimos de las empresas de Hong Kong en el extranjero".
El Ministerio de Asuntos Exteriores de China respaldó esta posición a través de su portavoz Mao Ning, quien declaró en rueda de prensa que "China defenderá firmemente los derechos e intereses legítimos y legales de la empresa" afectada por la medida panameña.
Antecedentes operativos y disputa legal
Los puertos en cuestión, situados en la entrada y salida del estratégico Canal de Panamá, eran operados desde 1997 por Panama Ports Company, filial del conglomerado CK Hutchison con sede en Hong Kong. Sin embargo, en las últimas semanas estas instalaciones quedaron en el centro de una compleja disputa legal y geopolítica vinculada a la competencia entre Estados Unidos y China por la influencia en América Latina.
La controversia cobró mayor visibilidad después de que el presidente estadounidense Donald Trump acusara a China de "controlar el canal de Panamá". En este contexto, el Tribunal Supremo panameño anuló la ley que aprobaba el contrato de concesión de Panama Ports Company, decisión que dejó sin sustento jurídico las operaciones de la empresa.
Respuesta panameña y medidas transitorias
Tras el fallo judicial, el Gobierno panameño tomó posesión formal de los puertos el pasado lunes. El director de puertos de la Autoridad Marítima de Panamá señaló en conferencia que la entidad "tomó posesión de sus puertos y garantizará la continuidad de las operaciones", añadiendo que el consejo directivo aprobará un plan transitorio de funcionamiento por un periodo de hasta 18 meses, mientras se seleccionan nuevos operadores de largo plazo.
En un mensaje televisado, el presidente panameño José Raúl Mulino afirmó que la medida "no constituye una expropiación" y que el Gobierno mantendrá el control "hasta que se determine su valor real para tomar las medidas correspondientes". Añadió que "todo lo hecho no fue en contra de nadie, sino en cumplimiento de la ley", en referencia directa a las objeciones presentadas por la empresa y por el Gobierno chino.
Repercusiones comerciales y arbitraje internacional
La compañía afectada, Panama Ports Company, ya inició un procedimiento de arbitraje internacional contra el Estado panameño en respuesta a la decisión. Además, los puertos forman parte de un acuerdo de venta anunciado por CK Hutchison con un grupo de compradores que incluye a BlackRock, negociación que se produjo después de que el presidente Trump intensificara la presión sobre Panamá para reducir la influencia china en el canal el año pasado.
Esta situación refleja cómo infraestructuras estratégicas como el Canal de Panamá se han convertido en escenario de tensiones geopolíticas globales, con repercusiones directas en las relaciones comerciales internacionales y en la seguridad jurídica de las inversiones extranjeras en la región.