Colombia fortalece lazos con África mediante estrategia de cooperación Sur-Sur
Durante décadas, África ocupó un lugar marginal en la política exterior colombiana, una situación que la Estrategia África 2022-2026 busca transformar radicalmente. Liderada por la Vicepresidencia de la República en alianza con la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC Colombia), esta iniciativa pretende cerrar un rezago histórico y construir una agenda sostenida que amplíe los vínculos políticos, económicos, culturales y de cooperación con un continente tan diverso como estratégico.
Una hoja de ruta para la reconexión
La estrategia propone una hoja de ruta orientada a profundizar las relaciones bilaterales y regionales con países africanos, consolidando alianzas entre instituciones públicas, organizaciones sociales, academia y sector productivo de ambas regiones. En el centro de esta apuesta están la Cooperación Sur-Sur y la Cooperación Triangular, concebidas como mecanismos para fortalecer el intercambio de conocimientos y experiencias entre países que comparten desafíos similares en desarrollo, desigualdad, cambio climático y seguridad alimentaria.
Técnicamente, la estrategia organiza el trabajo alrededor de cuatro líneas temáticas principales:
- Agricultura sostenible y soberanía alimentaria
- Construcción de paz y reparación histórica
- Diálogos culturales Colombia-África y procesos de la diáspora africana
- Transición energética y cambio climático
A estos ejes se suman enfoques transversales para fortalecer la gobernanza de la cooperación y el uso de datos para el desarrollo, asegurando que las iniciativas respondan a necesidades reales de los territorios y generen impactos sostenibles.
Foros y encuentros que construyen puentes
En este contexto, Colombia será sede del Foro de Alto Nivel CELAC–África del 18 al 21 de marzo, un encuentro que reunirá representantes de América Latina, el Caribe y países africanos para fortalecer la cooperación entre ambas regiones. Paralelamente, se desarrollará la jornada "CELAC y África frente a un mundo en transformación: Bases para una cooperación estratégica", orientada a identificar oportunidades de colaboración y construir una agenda conjunta en temas como asuntos sociales, soberanía alimentaria, innovación, seguridad humana y construcción de paz.
Para la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, estos espacios permiten fortalecer alianzas entre regiones que comparten retos similares y encuentran en el intercambio de experiencias una herramienta para enfrentarlos. Más allá de los canales diplomáticos, la cooperación se construye a través de intercambios directos entre territorios mediante rutas de aprendizaje, talleres y visitas de campo que conectan funcionarios, investigadores, líderes sociales y representantes de organizaciones.
Experiencias transformadoras en terreno
Una de estas experiencias reunió a participantes de distintos países en una ruta de aprendizaje sobre gestión comunitaria y adaptación climática. Entre ellos estuvo Zabawi Yenengo, representante de Conservación Internacional en Liberia y del Proyecto Acelerador de Adaptación, quien destacó tres aprendizajes clave tras días de intercambio:
- La participación social activa, especialmente de mujeres y jóvenes, que encontró notablemente desarrollada en comparación con su país.
- La gestión comunitaria de recursos naturales apoyada en herramientas tecnológicas para monitoreo constante.
- La autonomía comunitaria, donde las comunidades no dependen completamente del gobierno u ONG, sino que trabajan por su cuenta.
Estas experiencias reflejan el principio central de la Cooperación Sur-Sur: aprender de prácticas que funcionan en otros contextos del Sur Global y adaptarlas a realidades distintas.
Una red de proyectos que conecta continentes
Estos intercambios forman parte de una red más amplia de proyectos impulsados en el marco de la Estrategia África. En los últimos años, Colombia ha desarrollado diversas iniciativas de cooperación con países africanos enfocadas en:
- Agricultura sostenible
- Fortalecimiento institucional
- Medio ambiente
- Cultura
- Ciencia y tecnología
- Salud
- Construcción de paz
Estas iniciativas buscan compartir conocimiento técnico, promover aprendizaje mutuo y fortalecer capacidades institucionales y comunitarias en ambos lados del Atlántico. En muchos casos, los encuentros se convierten en espacios donde experiencias locales dialogan con agendas globales como adaptación al cambio climático, seguridad alimentaria o construcción de paz.
La paz como horizonte compartido
Entre los participantes también hay representantes de otros países de América Latina, como Araceli Rodríguez Morán, funcionaria de la Secretaría de Agricultura de México, quien reflexiona sobre el significado de la paz en contextos diversos: "Para mí la paz significa la felicidad de la gente, no puede haber una paz si la gente no es feliz. Tenemos que aspirar a que la gente tenga dignidad, disfrute cada momento de su vida y pueda sonreír con facilidad".
Rodríguez Morán destaca la importancia de la igualdad de género en estos procesos: "La igualdad de género es lograr que se den las condiciones necesarias para la participación de las mujeres; no solo es paridad, es generar condiciones para que las mujeres puedan integrarse a todos los ámbitos de la vida política, social-comunitaria, familiar".
Sobre la cooperación, la describe como "generar tareas que nos lleven a la colaboración, poder intercambiar desde estrategias hasta consejos sobre cómo podemos abonar a un fin común", imaginando un horizonte donde "podamos convivir todos, todas, todes, en armonía y en paz".
Construyendo nuevas rutas desde el Sur Global
La Estrategia África busca consolidar esta reconexión en el largo plazo, ampliando espacios de cooperación entre América Latina y el continente africano y promoviendo el intercambio de conocimientos y experiencias entre regiones que comparten desafíos globales. Son estos intercambios los que terminan dando forma a una red de aprendizajes compartidos entre territorios distantes pero conectados por problemas comunes y la búsqueda de soluciones propias.
En este proceso transformador, África deja de ser un actor lejano en la política exterior colombiana para convertirse en un socio estratégico con el que se construyen nuevas rutas de cooperación desde el Sur Global, demostrando que el conocimiento compartido puede ser la herramienta más poderosa para enfrentar los desafíos comunes del siglo XXI.
