Colombianos en Ucrania: del 'sueño ucraniano' a la pesadilla de engaños y abusos
La guerra entre Rusia y Ucrania ha generado un drama particular entre nacionales colombianos que viajaron buscando un mejor bienestar para sus familias, pero encontraron una realidad de engaños, abusos, impagos y desapariciones. Lo que prometía ser el "sueño ucraniano" terminó convertido en una pesadilla total para muchos compatriotas.
El testimonio de Audel Rojas: de Villavicencio al frente de batalla
Audel Rojas, originario de Villavicencio (Meta), describe su experiencia como una lección de vida. "Frentero, temperamental, inquieto y 'pa' las que sea'", cualidades que según él le permitieron sobrevivir al conflicto. Atraído por los jugosos salarios que prometían en Ucrania, viajó en noviembre de 2023 con la esperanza de ganar dinero para ayudar a su familia.
"Eso se volvió peligrosísimo", advierte Rojas. "Ahora esto se ha vuelto un negocio de supuestas agencias de viaje que se encargan de llevar gente, pero al llegar, les quitan los pasaportes y los dejan abandonados o los incorporan a batallones donde no les pagan lo acordado y los terminan maltratando".
La cruda realidad del combate
Rojas, con experiencia militar previa en el Batallón N.° 4 agregado a Tumaco (Nariño), relata momentos de extremo peligro. A finales de 2023, durante una avanzada rusa de más de 600 efectivos, estuvo a punto de morir mientras intentaba recuperar el cuerpo de un compañero caído.
"Algunas esquirlas me impactaron en el casco, y cuando sentí que no podía más, recordé a mi hija y eso me dio fuerzas", confiesa sobre uno de los muchos sustos vividos en el frente de ataque.
Una 'pequeña' Colombia en el Ejército ucraniano
En los contingentes donde sirvió, Rojas conoció a colombianos de todas las condiciones sociales: "Desde desmovilizados de la guerrilla, exparamilitares, policías, tenientes, patrulleros, incluso hasta un arquitecto que nos sorprendió al repeler solo una avanzada rusa".
Sin embargo, su última temporada en Ucrania fue la más cruda: incumplimientos en los pagos, maltratos por parte de ucranianos, desapariciones misteriosas y muertes sin explicación. Finalmente, tuvo que pagar cerca de 20 millones de pesos para que lo dejaran libre y regresar a Colombia.
La 'pesadilla' ucraniana de José Aron Medina y Alexander Ante
El caso más dramático es el de José Aron Medina, originario de Morales (Cauca), y Alexander Ante, de La Plata (Huila). Ambos fueron condenados a 13 años de prisión en Rusia, acusados de actuar como mercenarios contra ese país.
Astrid Medina, hermana de José Aron, relata la angustia familiar: "No hemos recibido información sobre mi hermano desde su condena. Su abogado ya no está a cargo del caso y ahora la Embajada debería brindarnos apoyo, pero no hemos tenido respuesta".
La mujer aconseja a quienes consideran ir a combatir a Ucrania: "Yo les aconsejaría que no se vayan a poner en riesgo su familia ni la libertad de su familia. El sufrimiento de la familia no es algo bueno, es un dolor profundo".
Análisis militar: por qué siguen siendo apetecidos
Para el general (r) Pedro Federico Przychodny Jaramillo, analista militar, "el exmilitar colombiano es muy apetecido por gobiernos extranjeros, incluso por carteles mexicanos". Explica que los reclutan porque "están muy capacitados y es poco lo que tienen que invertir en preparación".
Sin embargo, el general enfatiza que más allá del dinero, los soldados buscan dignidad: "Una buena remuneración no compra la dignidad. La dignidad se construye con buen trato, buenas dotaciones, elementos para hacer su trabajo, alojamientos que garanticen su descanso".
Reflexión final
Johnny Cortés, exmilitar colombiano que también sirvió en Ucrania, resume la experiencia: "La guerra ya no es negocio". Aunque logró reunir capital para cumplir su sueño de tener una academia de vigilancia, considera que el riesgo ya no vale la pena.
Mientras tanto, familias colombianas siguen esperando noticias de sus seres queridos desaparecidos en el conflicto, y otros como Audel Rojas intentan reconstruir sus vidas en Colombia, trabajando duro en la minería y criando gallos de pelea, lejos del "sueño ucraniano" que terminó siendo su peor pesadilla.



