Cuba en crisis: escasez, represión y un futuro incierto bajo el régimen castrista
Aunque esta semana Estados Unidos reanudó la venta de petróleo venezolano a la isla por razones humanitarias, la situación en Cuba, liderada por el régimen castrista, se mantiene en un estado crítico y alarmante. Una imagen de un bicitaxi y una calle llena de basura en La Habana resume solo dos de los múltiples y graves problemas que enfrenta la nación caribeña hoy en día.
Una 'policrisis' que afecta a millones
La periodista Mariana Camejo, desde La Habana, describe la actual coyuntura como una 'policrisis', caracterizada por constantes cortes de electricidad, falta de medicamentos esenciales, escasez de alimentos y un transporte público paralizado. En una videollamada interrumpida por la inestabilidad de internet, Camejo, quien nació durante el periodo especial tras la caída de la Unión Soviética, relata que cada día surge un nuevo problema, como el reciente anuncio del régimen sobre la falta de combustible para aviones.
Hilda Landrove, antropóloga cubana radicada en México, expresa su temor de que la famosa frase revolucionaria 'Patria o muerte' se vuelva literal, con el pueblo sufriendo las consecuencias mientras las élites se salvan. Detrás de los dogmas del Partido Comunista de Cuba y las tensiones geopolíticas, cerca de 9 millones de habitantes conviven con el hambre y la desesperación.
Represión a la prensa independiente
Mariana Camejo dirige La Joven Cuba, uno de los pocos medios digitales independientes que persisten en un país donde esto no está permitido. Muchos periodistas han tenido que exiliarse o, tras largos interrogatorios, firmar compromisos de no ejercer más su profesión. Por ejemplo, el medio El Toque fue acusado a fines de 2025 de ser 'un instrumento de la guerra cognitiva contra Cuba', al publicar valores de divisas que, según el gobierno, provocaban caos económico.
José Jasán Nieves, editor de El Toque, explica que más de 150 periodistas independientes han huido al exilio en los últimos cuatro años, y los que quedan enfrentan acoso significativo. Ciudadanos que se han convertido en creadores de contenido, como Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez de El4tico, arrestados en febrero, también sufren presión del régimen por sus opiniones críticas.
Infraestructura colapsada y pobreza creciente
Los cubanos experimentan una precarización extrema, con servicios básicos como electricidad y agua no garantizados. Camejo detalla apagones de más de 20 horas fuera de la capital, problemas de abastecimiento de agua y acceso a alimentación digna, lo que ha llevado a muchas familias a reducir sus comidas a una al día. Según la investigadora Mayra Espina, entre el 40% y 45% de la población vive en pobreza.
Esta crisis se atribuye a la baja del turismo postpandemia, malas decisiones económicas del régimen y desatención a la infraestructura energética. La falta de electricidad impide conservar alimentos perecederos, agravando las condiciones de vida en un contexto de escasez alimentaria.
Futuro incierto y posibles escenarios
El futuro de Cuba es incierto, con preguntas sobre si un cerco más intenso por parte de Estados Unidos, liderado por Donald Trump, generará protestas que derriben al régimen, o si este se aferrará al poder incluso a costa del sufrimiento popular. Hilda Landrove sugiere que la intervención estadounidense es inevitable, aunque no necesariamente militar, y podría llevar al fin del régimen o a una negociación que lo fortalezca.
Dentro de la administración de Trump, figuras como Marco Rubio, profundamente anticastristas, podrían oponerse a una salida negociada, apostando por protestas internas. Sin embargo, el régimen, con 67 años en el poder, podría responder con represión masiva, como advierte el opositor Manuel Cuesta Morúa.
Legado de la revolución y transición democrática
José J. Rodríguez Vázquez, politólogo e historiador, señala que la revolución cubana dejó un legado en cultura y educación, como la campaña de alfabetización en los años 60, pero se desdibujó en un control policial y dogmatismo ideológico. Hoy, Cuba es una sociedad estatalizada, militarizada y burocrática donde la disidencia no tiene lugar.
Rodríguez Vázquez argumenta que una transición a la democracia, aunque difícil, no es imposible, citando el ejemplo de Chile tras la dictadura de Pinochet. Requiere flexibilidad y tolerancia, evitando la venganza. Sin embargo, advierte que Trump fortalece el lado revanchista del exilio cubano, lo que podría obstaculizar un giro democrático, en lugar de promoverlo.
En resumen, Cuba enfrenta una crisis multidimensional con escasez, represión y un futuro lleno de incertidumbre, mientras el régimen castrista se aferra al poder y la población sufre las consecuencias de décadas de errores y sanciones internacionales.
